El Amor de Nuestra Vida

149 4 5
                                        


Quise sumar un capítulo al libro hablando de los amores y lo fuerte que es esa sensación. Muchas personas han pasado o están pasando por la superación de alguna ruptura amorosa. Quiero que sepan que es un proceso normal en la vida y que es muy común que ocurra. No es nada sencillo, pero tal vez algo de lo que aprendí pueda ayudarles. Como todo lo que es pasado, hay que superar esas emociones que hoy se encuentran con nosotros en el presente.

En la vida hay muchos tipos de amores, no siempre se ama a las personas de igual manera ni se encuentran los mismos amores de nuevo en la vida. Sabiendo eso, un primer paso para superar es agradecer. Claramente, el simple hecho de conocer al amor de tu vida o a una persona que te hizo sentir cosas que antes no habías experimentado por nadie es un verdadero privilegio. No todo el mundo encuentra o vivencia al amor, por eso, el simple hecho de haberlo conocido, ya es una bendición.

Las personas en nuestra vida pocas veces nos acompañan en todo nuestro camino; normalmente, aparecen y nos acompañan en un tramo. Esas personas vienen a enseñarnos algo; se presentan en nuestra vida por equis período de tiempo para dejarnos una enseñanza sobre nosotros mismos o sobre nuestra forma de ver la vida. Hay que estar agradecidos y reconocer realmente cuál fue la lección que nos vinieron a dejar.

Una vez que comprendemos que esa persona nos enseñó algo, podemos aceptar que su tiempo con nosotros culminó y que su deber fue realizado. Esto funciona de ambas partes, ya que también nosotros les enseñamos a ellos. El querer que nos acompañen y no dejarlos ir es asunto de nuestro ego. Puede ser que no sepamos estar solos o que no podamos compartir con nosotros mismos, pero realmente al mundo vinimos solos y así nos vamos de él. Si no aprendemos a estar bien con nosotros mismos, nunca vamos a poder estar bien con alguien. El querer forzar algo que ya cumplió su tiempo es igual que querer ponernos un calzado que es de un talle más chico: no sólo nos va a desesperar el querer que nos quede, sino que, en el caso de que lo podamos calzar, seguramente con el tiempo nos lastime.

Normalmente, los primeros meses de la ruptura nos cuesta un poco adaptarnos, ya que durante nuestra relación logramos tener ciertos hábitos. Ahora que ya no estamos en la relación, tenemos que crear una nueva rutina, preferiblemente dedicada a nosotros y a nuestro propio bienestar. Esta recomposición de la vida cotidiana debería ayudarnos realmente a sentirnos mejor y a poder estar solos y felices.

Es importante entender que no podemos seguir teniendo contacto en nuestro presente con esa persona que corresponde al pasado, sería volver a cargar con todo lo que estamos tratando de superar. Puedes escribir cartas expresando las cosas que perdonas de esa persona y por las cosas que le pides perdón. De esta manera, limpiamos los sentimientos de culpa y de rencor, logrando estar en paz con nuestros pensamientos y sentimientos. Estas cartas son para ti, para liberarte; puedes quemarlas o guardarlas, eso está a tu elección, al igual que puedes escribir la enseñanza que te dejaron. Cada vez que sientas esa necesidad, o vuelvas a retroceder en algunos pasos de tu proceso, puedes volver a repasarlas para seguir avanzando.

El amor no sólo se encuentra en las parejas; también existe en las amistades o en la familia. Permítete amar y ser amado por esas personas en los momentos en que te sientas carente de amor. Y, sobre todo, ámate a ti mismo con la misma intensidad con la que amas a los otros. Si somos capaces de amar con tanta fuerza a otra persona, entonces somos capaces de brindarnos eso a nosotros mismos.

Al final, en la vida, sí se puede volver a amar a otra persona. Date el tiempo...

Deja de existir y comienza a vivir.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora