Es normal que en nuestra vida todos tengamos objetivos y metas que nos gustaría realizar. Muchas veces tomamos de referentes a personas que lograron todo aquello que anhelamos y queremos seguir sus pasos. El problema es que cada proceso es distinto y muchas cosas a ellos les resultaron gracias a experiencias o recursos que le son propios.
La mayoría de las veces que queremos imitar sus caminos, terminamos rodeados de desilusiones y limitaciones. El resultado que vemos no es sólo por el camino en sí; seguramente tuvieron que pasar por muchos momentos que los limitaban a seguir avanzando y, por más que hayan tenido un recorrido estipulado, también debieron tomar un desvío para poder llegar.
Pongamos un ejemplo, si el resultado que nos gustaría alcanzar fuera un 10, tenemos muchas maneras de llegar a él. Ya que 1+9=10, 2+8=10, 3+7=10, 4+6=10 y 5+5=10. Miren todos los caminos que hay para llegar al mismo resultado. No existe una verdad absoluta. En algunos casos, para llegar a una meta, cuentan con un 9 y tienen que transcurrir un 1 para llegar. Como otros tienen un 2, deben lograr un 8 para llegar. Los procesos son distintos.
Cuando buscamos un resultado, no importa cómo los demás llegaron a él, sino cómo vamos a llegar nosotros. Debemos pensar con todo lo que contamos y todo lo que debemos hacer para lograrlo, aunque por momentos te sientas perdido o con limitaciones. Pero es la constancia y la disciplina lo que realmente producen los cambios y construyen los caminos. No importa si quieres ir a Roma y hay varios caminos para hacerlo, si tienes la vista en la dirección que quieres ir, puedes construir el tuyo propio. De ahí la frase todos los caminos conducen a Roma.
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Deja de existir y comienza a vivir.
SpiritualEs un honor dirigirme a ustedes con el propósito de presentarles mi obra titulada "Deja de existir y comienza a vivir", un libro de autoayuda y autoconocimiento orientado a personas que luchan con la depresión, como fue mi caso en el pasado. Este l...
