Seguramente no es la primera vez que has escuchado del infierno y el paraíso. En muchas culturas se los conoce con distintos nombres y todas hablan de lo mismo: un lugar bueno y un lugar malo. Pero realmente, ¿qué son? Creo que en la vida nos encontramos con muchos opuestos: la oscuridad y la luz, el caos y la paz, la felicidad y la tristeza, entre otros. Son complementarios, ya que existen por oposición. Llamamos oscuridad a la ausencia de luz y llamamos paz a la ausencia de caos. Se tiene que conocer a uno para reconocer al otro.
Basándonos en eso, si uno cree en el paraíso, también tiene que creer en el infierno y viceversa. En mi vida, he conocido a muchas personas que afirman vivir en un infierno o que el infierno es la vida misma por todo lo que les ha tocado vivir. Pero también he conocido personas que afirman vivir en un paraíso y que la vida es el paraíso mismo. Entonces, ¿qué son realmente? En varias culturas hablan de que son un lugar al que uno llega después de morir. Cada cultura los describe de manera diferente, pero todas concuerdan en que uno es malo y el otro es bueno, y que somos juzgados y elegidos para pertenecer a uno de esos dos.
Recuerdo que mi hermano, de vacaciones, me llamó una tarde y me dijo: "Estoy en el paraíso". Él se encontraba en las playas del Caribe, y para él, ese lugar era el paraíso. A mí nunca me gustaron mucho las playas y no entendía cómo para él ese lugar podía ser semejante cosa. Luego lo comprendí todo, el paraíso y el infierno no son lugares, son estados de conciencia. Mi hermano, en ese momento, había conectado con el lugar y consigo mismo, logró llegar a ese estado de conciencia y sentirse en el paraíso. Las personas que afirman vivir en un infierno es porque no han logrado llegar a ese estado de conciencia. No significa que deban viajar para encontrarlo, porque también hay personas que ven la vida en sí como el paraíso, sin importar dónde estén.
Recuerden que uno no existiría sin el otro, por lo tanto, si hoy se encuentran en un infierno, también existe encontrarse en el paraíso; sólo hay que trabajar con uno mismo para lograr ese estado. Seguramente, al principio, uno no pueda permanecer mucho tiempo en ese estado, pero, a medida que se lo va conociendo y sintiendo, irá aumentando.
Algunos de los pasos para lograrlo se los comparto en este libro, el cual es un medio para un fin. Ustedes son los únicos que pueden decidir vivir en el paraíso o en el infierno, y las verdaderas respuestas para lograrlo las encontrarán en ustedes mismos.
Elevar el estado de conciencia es un proceso gradual que implica una mayor percepción y comprensión de ti mismo, de los demás, y del mundo que te rodea. Aquí tienes algunas sugerencias para comenzar:
Práctica de mindfulness: La práctica regular de mindfulness te ayuda a estar presente en el momento presente, a observar tus pensamientos y emociones sin juzgarlos. La meditación mindfulness, la atención plena en las actividades diarias y la respiración consciente son algunas formas de cultivar esta práctica.
Autorreflexión: Dedica tiempo con regularidad para reflexionar sobre tus experiencias, tus valores y tus objetivos en la vida. Pregúntate a ti mismo qué te motiva, qué te hace feliz y qué te impide alcanzar tu pleno potencial.
Educación y aprendizaje continuo: Amplía tus conocimientos y tu comprensión del mundo a través de la lectura, el estudio y la exploración de diferentes perspectivas. Mantente abierto a nuevas ideas y experiencias.
Práctica de la empatía: Intenta ponerte en el lugar de los demás y comprender sus puntos de vista y sentimientos. La empatía te ayuda a conectarte de manera más profunda y a desarrollar relaciones más significativas.
Conexión con la naturaleza: Pasar tiempo al aire libre y vincularte con la naturaleza puede ser una poderosa forma de elevar tu conciencia y encontrar paz interior.
Práctica de la gratitud: Cultiva una actitud de gratitud hacia la vida y todo lo que te rodea. Reconoce y aprecia las bendiciones y las lecciones que cada experiencia te brinda.
Recuerda que elevar tu estado de conciencia es un viaje único y personal. Encuentra las prácticas y las actividades que resuenen contigo y te ayuden a crecer y evolucionar como individuo.
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Deja de existir y comienza a vivir.
SpiritualeEs un honor dirigirme a ustedes con el propósito de presentarles mi obra titulada "Deja de existir y comienza a vivir", un libro de autoayuda y autoconocimiento orientado a personas que luchan con la depresión, como fue mi caso en el pasado. Este l...
