Nuestra mente siempre carga con un montón de pensamientos, lo cual conlleva a utilizar lo mínimo necesario para dominar el presente y procesar lo que necesitamos en ese momento. Seguramente, en el transcurso del día, ven un montón de vehículos circulando por las calles. Pero si les preguntara por la noche cuántos vehículos rojos vieron, no sabrían la cantidad; estarían seguros de que algunos vieron, pero no cuántos. Al día siguiente, esa misma persona, al salir nuevamente a la calle, comenzará a ver un montón de autos rojos. Eso se debe a que ahora inconscientemente se encuentra más atento al detalle del color de los vehículos, en especial el rojo. De la misma forma funcionan los detalles bellos de la vida. Estamos acostumbrados a ir por el mundo en piloto automático mientras pensamos en otras cosas.
El ejercicio consiste en tener una libretita en casa donde vamos a anotar, al finalizar el día, las respuestas a las siguientes preguntas: ¿Qué fue lo más bello que viste en ese día? ¿Qué fue lo más bello que escuchaste? ¿Qué fue lo más bello que sentiste? ¿Qué fue lo más bello que tocaste? ¿Y qué fue lo más rico que probaste? De esta forma, vamos a destacar la belleza percibida por cada sentido y así disfrutar más de ella en el momento presente. Lograremos inconscientemente gozar más de los momentos hasta que se vuelva rutinario, de forma que ya no necesitaremos la libreta. Así viviremos más agradecidos y contentos en nuestro día a día, teniendo así una visión más positiva de la vida. ¡Mostrando que cada día es único!
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Deja de existir y comienza a vivir.
EspiritualEs un honor dirigirme a ustedes con el propósito de presentarles mi obra titulada "Deja de existir y comienza a vivir", un libro de autoayuda y autoconocimiento orientado a personas que luchan con la depresión, como fue mi caso en el pasado. Este l...
