Seres Emocionales y Seres Terrenales

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Yo creo que, cuando nacemos, nos caracterizan ciertos patrones de conducta y formas de ser. Al transcurrir los años en mi vida, he conocido un montón de personas, ya sea en encuentros fugaces o relaciones a largo plazo, y he logrado caracterizar dos tipos de seres: los seres emocionales y los seres terrenales.

Los seres emocionales tienen ciertas características. Todos los seres humanos tenemos sentimientos que provienen de nuestro interior, y todos tenemos nuestra conciencia, que es la portadora de la razón y nos hace cuestionar y tomar decisiones con mayor concentración, basándonos en la acción y la respuesta. Los seres emocionales son más persuasivos a la hora de tomar decisiones basadas en sus sentimientos y deseos. Son más sensibles a interpretar momentos, ya que pueden verlos de una manera mucho más empática. Esto les permite compartir los sentimientos de los demás y hacerlos suyos, ya sea viendo ciertas situaciones, una película o teniendo una simple conversación con otro.

Ser una persona emocional no es malo, ya que todos podemos utilizar cualquiera de las dos cualidades. Sin embargo, nos cuesta más utilizar la razón en cada situación que pasamos y ser más terrenales. Somos más propensos a vivir el presente sin preocuparnos demasiado por el futuro. También nos cuesta más pensar que las personas son malas. Como consecuencia de ese alto nivel de empatía, pensamos que todo el mundo es bueno hasta que demuestren lo contrario. No nos cuesta confiar en otras personas y estamos abiertos a todo lo nuevo que se nos presente, a todas las formas distintas de ver el mundo.

Los seres terrenales son aquellos que están más influenciados por la razón. Siempre que ven una situación, saben cuestionarse qué es lo mejor para uno mismo y hasta qué punto pueden realizar algo sin ser afectados. Pueden tener planes a futuro y adoptar un régimen más estricto sobre cómo deben vivir y llevar a cabo sus acciones. Todo ser terrenal ve más allá del hoy y busca tener un equilibrio en sus sensaciones, ya que no se permite sentir nada que pueda afectar sus planes a futuro. Son mucho más cautelosos en confiar en otras personas; para ellos, la confianza se gana con el transcurrir del tiempo y las acciones. Aceptan otras formas de ver el mundo, pero no las comparten. No buscan cambiar sus perspectivas de las cosas, sólo quieren vivir su vida a su manera, sin ser interrumpidos. Esto no significa que ellos no puedan sentir emociones, sólo que son más reservados para mostrarlas a los demás, ya que ven que eso puede exhibir debilidad y vulnerabilidad.

Ningún ser es mejor que otro y seguramente tengamos algo de cada uno. Creo que toda persona perteneciente a cualquiera de esas dos categorías debe encontrar un equilibrio entre ambas partes. Definirnos nos ayuda a comprendernos mejor y a ver en qué ámbitos de nuestra vida debemos enfocarnos más para lograr el equilibrio.

Deja de existir y comienza a vivir.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora