La Aceptación

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¿Cuántas cosas hay en la vida que no podemos controlar? El control absoluto es un imposible, y muchas cosas que nos pasan no podemos aceptar que sean así. En el camino hacia la felicidad, no podemos permitirnos tener pensamientos negativos o pensamientos que no entendemos. Toda enseñanza parte de la aceptación de los hechos; una vez que aceptamos lo sucedido, nos da lugar a poder reforzar el lado positivo. Trabajar la aceptación es uno de los pasos para lograr el equilibrio emocional y poder tener una vida más placentera.

Ejercicios para cultivar la aceptación:

Práctica de Mindfulness: Dedica unos minutos al día para practicar la atención plena. Esto implica prestar atención deliberadamente al momento presente, aceptando las sensaciones, emociones y pensamientos tal como son, sin juzgarlos ni intentar cambiarlos.

Diario de Gratitud: Escribe cada día tres cosas por las que estás agradecido. Esto te ayudará a enfocarte en lo positivo de tu vida y a cultivar la aceptación de las circunstancias actuales.

Técnica de la Montaña: Visualiza tus pensamientos y emociones como nubes que pasan por el cielo de tu mente. Imagina que eres una montaña serena y estable, observando las nubes pasar sin aferrarte a ninguna de ellas. Esta práctica fomenta la aceptación de tus pensamientos y emociones sin identificarte con ellos.

Ejercicio de Escucha Activa: En una conversación, practica la escucha activa al prestar total atención a lo que la otra persona está diciendo, sin interrumpir ni juzgar. Acepta sus palabras y puntos de vista, aunque difieran de los tuyos.

Afirmaciones de Aceptación: Crea afirmaciones positivas que refuercen la aceptación de ti mismo y tu situación actual. Por ejemplo: "Acepto todo lo que soy, incluidas mis imperfecciones" o "Acepto las circunstancias que no puedo cambiar y busco la paz en ellas".

Tenemos que aceptar todo aquello que no podemos cambiar, como también todo aquello que ya no nos puede acompañar. Aceptar que todo tiene su tiempo y función en nuestras vidas, que cumplen un ciclo. Y luego de eso, agradecer por la enseñanza. El desapego material, emocional e idealista parten de la aceptación. Trabajar nuestro apego con las cosas es trabajar nuestra aceptación y cuidar de nuestras emociones. Si no podemos cambiar el momento de soltar algo, ¿por qué lamentarnos o autoflagelarnos? Sólo queda buscar la manera de afrontar la pérdida de la mejor forma con nosotros mismos, aceptando y agradeciendo.

Otra de las aceptaciones más difíciles es saber que no todo va a ser como queremos; a las personas no las podemos cambiar a menos que estén dispuestas al cambio. Por lo tanto, sólo nos queda asumir que somos seres distintos y, por más que no compartamos muchas cosas, aceptamos su forma de ser porque ellos son así por elección propia. Lo único que podemos cambiar es a nosotros mismos y reconocer que somos dueños de nuestro propio destino y felicidad. Es uno de los pasos para mejorar. Al igual que nuestro pasado que hoy en día no lo podemos cambiar, no podemos cambiar lo vivido o experimentado. La aceptación es la liberación de toda lucha emocional que llevamos dentro; al ejercerla, dejamos de combatir con esas emociones que nos genera una situación externa. Acepta lo que eres y también acepta todo aquello que no puedes cambiar. Esa es la clave para liberarte.

¨Y conocerás la verdad, y la verdad te hará libre¨-Evangelio de Juan, capítulo 8, versículo 32.

Deja de existir y comienza a vivir.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora