Capitulo 32

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Continué haciéndole piojito, sin embargo, poco a poco mis ojos se cerraron y me ganó el sueño gracias al cansancio.

. . .

. . .

Sonó la mejor alarma de despertador del mundo, había escogido esa joyita para cumplir la labor de despertarme hace unos días. :D 

Iba a dejar la canción continuar hasta su fin, pero... ¡EL CHARRO ESTÁ AQUÍ! ¡No, no, no, no, no, no, no! Me abalancé sobre el despertador para desactivarlo, luego, con vergüenza, gire la cabeza, preparando qué decir. Para mi sorpresa, no estaba ahí...¿Habrá sido todo un sueño?...No, había arrugas en la cama que indicaban que alguien había dormido a mi lado; busqué en el bote de ropa sucia y lo que usé anoche tenía tierra, terminando de confirmar que todo sucedió realmente.

Supuse que como él no necesitaba descanso, simplemente decidió marcharse ¿Pa' qué darle más vueltas al asunto? ¯\_(ツ)_/¯ De todos modos la vida adulta me indica que ya continúe con mis deberes.

Tras tender mi nido, fui a la cocina a desayunar, preparando mi comida aún estando adormilado, no fue hasta que me senté a comer, que me percate de algo, el crisantemo que el Charro me obsequió ahora estaba en una maceta; no parecía ser uno nuevo, lo sé porque poseía la misma inclinación con la que lo había dejado en mi florero, como si ninguno de sus pétalos se hubiera movido. Me entró la curiosidad de ver si solamente había clavado el tayo en la tierra, así que hurgué un poco, dando con un par de raíces, me asombró y formó en mi rostro una sonrisa. 

Con buen humor volví a lo mío, cosas rutinarias, no fue hasta que me disponía a salir, que me di cuenta de una cosa: Mi brazo no tenía la cortada que me hicieron; tengo muchas razones para concluir que ambas cosas son gracias al charro...Eso es...muy dulce de su parte.

Trabajé como de costumbre y tal parece que mi estado de animo se podía ver desde la Luna, ya que Anastasia se me acercó y me hablo por medio de susurros.

-Anastasia: Psss, Miris...

-Miris: ¿Qué pasho? :D

-Anastasia: ¿Por qué tan contentita?

Me dirigió una sonrisa picara.

-Miris: Aaaaaah...

Piensa, piensa...Ni idea de qué contestar para evitar el tema...¡Oh, ya sé!

Miris: Asesiné a Bárbara de Regil.

Fingí tranquilidad, chasqueando los dedos, sin embargo, mis cachetes fueron adquiriendo un color rojo, porque claro...comparto el 90% de mi ADN con los jitomates...

-Anastasia: Ojalá fuera cierto lo que me dices, pero no es así ¿verdad?

-Miris: . . . (-////-)

-Anastasia: Es un chico.

-Miris: . . . (-////-)

-Anastasia: ¿O es una chica? Tienes un pin de la bandera bisexual en tu mochila, así que no descarto la idea. ¯\_(ツ)_/¯

-Miris: No conocía esta faceta tan p e r s p i c a z de tu personalidad.

-Anastasia: Vamos, llevamos trabajando juntas bastante tiempo, podemos tenernos un tantillo más de confianza ¿no?

Suspiré, supongo que...no sería tan malo contarle (evitando revelarle detallitos como que me enamoré del CHARRO NEGRO); incluso, sería un buen paso para tener una amiga.

Tomé un respiro de aire y susurré.

-Miris: 'Ta bien, te lo explicaré durante el descanso. 

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⏰ Última actualización: Dec 21, 2024 ⏰

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Amando al Charro NegroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora