Él simplemente me abrazó mientras la música sonaba, recargando su cabeza en mi hombro... ¡AAAH! ¡¿Cómo puede ser tan lindo?! Neta, ¡¿Cómo?! ¡Necesito una explicación!
-Charro Negro: Miris...
Me sacó de mis pensamiento absurdos.
-Miris: ¿Sí, bombón?
-Charro Negro: Yo... Estaba pensando que... verás, mi jardín es algo aburrido solo teniendo rosas, así que... ¿Qué flores te gustan?
Mientras hablaba enterraba más su cara en mi hombro, evidentemente avergonzado.
-Miris: ¿Quieres... plantar otras cosas?
-Charro Negro: S-solo... lo que te guste...
La verdad es que es su jardín, es su espacio así que...
-Miris: ¿Por qué no mejor... solo lo que a ambos nos guste?
Asintió con la cabeza.
-Miris: ¿Te gustan las buganvilias?
-Charro Negro: Sí... creo que por eso podemos empezar.
No pude evitar reír un poco, lo cual provocó que él riera también. Sin despegarse de mí, él habló entre risas.
-Charro Negro: ¿Por qué estamos riendo?
-Miris: No sé, quizás te estoy contagiando lo pendejo.
-Charro Negro: No llames pendeja al amor de mi vida.
-Miris: Entonces tendré que encontrar un nuevo nombre para el contagio.
Continuamos riendo a carcajadas.
-Charro Negro: ¡Eres de lo peor!
El charro comenzó a besar mi mejilla.
-Miris: Ja, ja, lo dice el que secuestra almas y fastidia niños.
Nos deshicimos en risas, hasta el punto de terminar sentados en el suelo; poco a poco, nuestras carcajadas fueron disminuyendo con naturalidad.
-El Charro Negro: Oye, ¿puedo preguntarte algo?
-Miris: Sip.
- El Charro Negro: No me molesta pero... ¿Por qué me apodas "bombón"?
-Miris: Pues... en mi percepción alterada de la realidad, ese es el apodo que mejor te queda.
-El Charro Negro: ¿E-es enserio?
Su cara de incredulidad era algo divertido de ver.
-Miris: Por supuesto.
-El Charro Negro: No tienes remedio ¿verdad?
-Miris: Nop.
Me levante del piso y lo ayudé a pararse, quedado nuestras manos juntas.
-Miris: Sé que no tienes que dormir, mas... creo que es más obvio que desvelarme tan seguido me devolvería a un estado de zombificación al que preferiría no volver nunca, así que...
-El Charro Negro: Oh, claro, entiendo, entonces te dej-
-Miris: ¿Te molestaría dormir conmigo? Para ti sería como una siesta.
Su rostro se puso rojo como un tomate.
-Miris: ¿Qué pasó bomboncito? No es algo que no hubiéramos hecho antes.
-El Charro Negro: B-bueno, tienes razón por lo que... supongo que podría, para irme acostumbrando a esto.
Sonreí y lo tomé por sorpresa al levantarlo tipo princesa otra vez.
-El Charro Negro: T-te gusta mucha hacer eso ¿no crees? -///-
-Miris: Bueno, es que tienes una ligereza envidiable, pasa dieta.
Él echó a reír tras mi comentario, mientras caminaba hacia mi colchón.
-Miris: Hablo enserio, señor cinturita de avispa, ja, ja, ja.
Lo acosté y juntos entramos a las cobijas.
-Miris: Oye, acabo de hallar una nueva razón por la cual "bombón" te queda perfecto.
-El Charro Negro: ¿Así? Te escucho.
-Miris: Que puedo hacer esto.
Mordí quedamente su cachete, haciéndolo sonrojar y esbozar una cálida sonrisa.
-Miris: ¿Ves como te queda como anillo al dedo?
-El Charro Negro: Parece ser un excelente argumento.
Nos dimos un beso, era cálido y sensible, con ese característico sabor a cenizas de parte suya. Al separarnos hallamos los ojos del otro.
-Miris: Te amo.
-El Charro Negro: También te amo.
Lentamente nos quedamos dormidos, con nuestra relación mostrando un futuro incierto pero esperanzador...
Ah, y si, en la mañana mi charrito oiría a "Paul" de Gufi, pero aún así sostendré que es la mejor forma de despertar. d( ̄▽ ̄*)b
ESTÁS LEYENDO
Amando al Charro Negro
FanfictionLibro escrito para adorar a este hermoso villano... =w=
