Sentí la mirada de Doña Toñita otra vez.
-Toñita: Me preocupa que tus sentimientos no sean correspondidos, que de algún te rompa el corazón, que te lastime. Es un ser paranormal, peligroso en extremo; no obstante, eres tu quien lo conoce bien... si el Charro Negro se ha ganado tu aprecio, es seguro que hay por lo menos algo que lo haya vuelto digno de él.
Asentí con la cabeza avergonzado.
-Leo: ¿Qué vamos a hacer con todo éste embrollo? Estoy en peligro, mis amigo probablemente también, ninguno de nosotros sabe cómo enfrentar al Charro Negro, a ti te gusta él. ¡Somos un niño, su abuela y una joven! ¿Qu-
-Miris: Tengo una idea. :0
-Leo: A :0
-Miris: Bueno, en realidad es idea tuya, vamos a ponerte un ojo de venado, no, dos, bueno, tres por si acaso. :D
-Leo: ¿Eh? ¿Pero que tal si son inútiles? Voy a valer verg-
Toñita le pellizcó la oreja.
-Toñita: ¡¿Quién te ha enseñado esas palabrotas?! >:(
-Leo: Uhmmm 0-0
-Toñita: L e o .
-Leo: Un 50% fue Nando.
-Toñita: Uy...
Le mujer se sujetó el arco de la nariz.
-Toñita: Aguarda. ¿50%? ¿Quién te enseñó el resto?
-Miris: . . . 0-0
¡Carajo! Ese fui yo, a Nando lo perdonará pero a mí, un adulto cualquiera, Nop.
-Leo: Mmmm...¿La televisión? =_=
-Toñita: Cielo, hablaremos de esto más tarde. Miris, linda, creo que por ahora no dejaremos a Leo solo al salir de casa; conservo tu número telefónico, en caso de que suceda algo te contactaré.
Ella se dirigió a una cajonera y de allí sacó un collar, o más bien, un ojo de venado, luego se lo colocó a Leo.
-Toñita: Lamento no tener tantos, pero quizás si le tenemos fe funcionará.
Nos dirigimos a la salida de la panadería.
-Miris: Nos vemos, tengan cuidado.
-Nando: Oye, ten, es un regalo por ser amiga del nerdo de mi hermanito.
-Miris: Ey, no lo llames as-...
Volteé a verlo y me estaba dando una bolsa llena de pan.
-Miris: Wow, g-gracias, pero...no puedo aceptarlo, es su negocio y...
-Nana: Nooo, si no es ningún problema, Leo le tiene mucho cariño a u'ted, damita.
-Miris: Gracias, es muy lindo de su parte. n_n
Regresé a casa, guardé el pan y miré mi celular, eran las 4, el tiempo vuela...Cociné espaguetis con pollo, y el pan... ¡Estaba riquísimo! TvT
Cuando termine de lavar mis platos mi mirada se cruzó con un florero que tenía en la mesa de la cocina, el cual tenía en su interior...aquel crisantemo, no se había secado ni un poquito. Rosé uno de sus pétalos con la yema de mis dedos y comprobé que sí era real, no era de plástico o tela.
Tomé una silla y me senté a su lado, puse la cabeza sobre la mesa y me observé la flor.
Esta situación está de la mierda... literalmente estoy presenciando como alguien que quiero amenaza con cometer un ¿crimen? ¿atropello? ¡Uhg! Ni sé que palabra podría usar...
Lo peor es que no es como un ser humano, no podemos simplemente acudir con la policía; ese men abre portales, teletransporta cosas, no sabemos que debilidades tiene...Estamos en ceros.
Aparte...nos peleamos, casi lo golpeo...no creo que el dialogó pueda solucionar esto...Dudo que quiera verme, talvez me vea ahora como un molesto obstáculo (insignificante), solo una humana pendeja que intenta enfrentar a un puto demonio ¡No me jodas!...
Mis pensamientos fueron interrumpidos por el tono de llamada de mi celular, no era doña Toñita, era el número de Leonardo.
