Capitulo 33

39 3 1
                                        

El día ya estaba terminando y Anastasia y yo estábamos recogiendo nuestras cosas para irnos a nuestros respectivos hogares.

Mi compañera se me acerco con una amplia sonrisa.

-Anastasia: ¿Entonces?

Suspire, pero trate de hacerme el tonto, pese a saber bien que eso no funcionaría para evitar retomar el tema de antes.

-Miris: ¿Entonces qué?

-Anastasia: ¿Estás enamorada de un chico o una chica?

-Miris: Bien, bien, te lo diré... estoy saliendo con un men...

-Anastasia: ¿Y...?

-Miris: ¿Qué más quieres saber? -_-

-Anastasia: ¿Cómo se llama?

No mames, me voy a tener que sacar un nombre de la cola... Ummmm... ¿Ernesto? No. ¿José? No. ¿Manuel? ¡Carajo! Soy terrible eligiendo nombres... Aguanta, ya lo tengo.

-Miris: Alejandro...

-Anastasia: Lindo nombre.

Ni creo que le quede del todo a su cara, mas eso no importa, la mentira fue un éxito.

-Anastasia: ¿Y cómo es él?

Wey, sus ojos tienen la curiosidad de un niño, ni idea de cuándo dejara de preguntarme cosas... aunque, bueno...estos son cuestionamientos normales.

-Miris: Él es... una persona sabia, detallista, caballeroso, y es la única persona que nunca ha cuestionado mis gustos musicales. -///-

-Anastasia: ¡Ay, qué bonitooo!

Una combi pasa cerca y se detiene.

-Anastasia: Oh, me tengo que ir, ¡bye! n_n

-Miris: Nos vemos mañana n_n

Ella está feliz por mí, eso es lindo... hablar de esto no fue para nada problemático, bueno, lo es considerando que mentí acerca del nombre del Charro, solo no debo de olvidarlo... ¿Qué nombre le puse?... Ay, no... Como sea, ya ni pex, tengo que volver a casa.

Cuando llegue a mi hogar una pregunta me invadió, ¿Lo volveré a ver esta noche?... Estamos en una relación, así que supongo que sí. Voltee a ver la maceta con el crisantemo y no pude evitar sonreír, era un detalle hermoso.

Comí y hubo un destello de inspiración en mi cerebro, tome pinturas y un bastidor, dispuesta a retratarlo, podría decirse que él es como una musa para mí ahora; perdí por completo la noción del tiempo, me disocié, sin embargo, fue gracias a eso que logre un rápido y notable avance.

Me levante para ver el progreso de mi pintura, parecía ir bien, tenía las bases de los colores y sombras, rara vez trabajo tan arduamente, había permanecido sentado trabajando durante dos horas y treinta minutos.

El óleo tarda bastante en secarse, por lo que consideré prudente detenerme, cenar algo y luego prepararme para dormir. Ya había cenado y me estaba cepillando los dientes cuando un pensamiento cruzo mi mente... ¡Mierda!¡Tal vez el Charro está esperándome en el cerro!

Terminé de cepillarme los dientes y escupí la pasta, salí corriendo del baño, me puse mi sudadera y mis zapatos. Corrí hacia la puerta, tropezando un poco, la abrí y... vi enfrente mío a mi pareja, sorprendida y con su mano ligeramente alzada en dirección a la puerta, seguramente porque iba a tocarla.

-Miris: . . . 0-0

-Charro Negro: . . . 0_0

Lo abrace y lo alcé ligueramente del suelo.

-Miris: No mames, creí que estabas en el cerro esperando y que yo me había quedado aquí como un imbécil...

-Charro Negro: Ja, ja, ja, obvio no iba a hacerte ir hasta allá, a sabiendas de que solo has dormido un par de horas y que ayer tuviste que patearme el trasero.

Suspiré y lo bajé delicadamente; mi alma casi se salía de mi cuerpo por el susto de antes.

- Miris: Bueno, pasa, mi casa es tu casa, ja, ja.

Entramos juntos y cerré la puerta detrás de nosotros.

-Miris: Oye, gracias por el crisantemo.

-Charro Negro: No es nada, solo quería que...

Abracé su cintura, viendo atentamente como su rostro se sonrojaba.

-Charro Negro: Yo...

Le di un pequeño beso, sus labios aún poseían aquel sabor a cenizas.

-Miris: Te ves adorable así de rojo, bombón.

Un soplo de aire combinado con una risa provino de su boca. 

-Charro Negro: ¿Adorable? Ves el mundo de forma extraña...

-Miris: Sip, soy un humano con la percepción de la realidad completamente alterada, y a mis ojos eres el hombre más fascinante que éste mundo tiene.

Coloco una de mis manos en su mejilla y él deja caer el peso de su cabeza sobre mi palma.

-Charro Negro: Te amo, chica rara...

-Miris: Yo también te amo, bombón.

Nos besamos suavemente y al cabo de unos segundos nos separamos, tome su mano y posé mis labios en ella. Ver su expresión tan sonriente y alegre me derretía el corazón.

Entrelacé mi mano con la suya.

-Miris: Oye, quería enseñarte algo.

Lo acerqué al sitio donde estaba pintando y le mostré el cuadro.

-Miris: Todavía está en proceso, pero... creo que te has convertido en mi musa.

-Charro Negro: . . . 0-0

-Miris: ¿Y bien?

-Charro Negro: Esto es lo más dulce que una persona ha hecho por mí.

-Miris: Pues vete acostumbrando a éste tipo de cosas, ya que quiero retratarte hasta memorizar cada rincón de tu cuerpo.

-Charro Negro: . . . ¡¿?! 0-0

-Miris: Ja, ja, ja, es broma... pero si quieres no es broma.

-Charro Negro: Mejor no digo nada -///-

Busqué una canción en mi celular.

-Miris: ¿Quieres escuchar música como antes?

Él inclino la cabeza con una cálida sonrisa.

-Charro Negro: Claro, aún me intrigan tus gustos musicales, cariño.


Amando al Charro NegroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora