40

25 1 0
                                        

ES DIFÍCIL DE CREER, PERO SE QUE TU CORAZÓN AÚN LATE

CHRIS THOMPSON

—-¡Idiota sabes que es peligroso que nos vean juntos! — mi hermano Jose me mira molesto mientras disimula estar revisando el puesto de diarios

—Tu jefe no está aquí, aparte no tiene nada malo, no estas uniformado imbécil — le doy un fuerte golpe en su brazo y esta me mira impaciente

—¿Qué quieres?

—Hola para ti también hermanito

—¡Cállate Chris! — mira para todos lados asustado—¡ve al puto grano!

—Necesito borrar unas huellas de lo que haremos, para que la investigación no se desvié para el reino de Oxford y sea el foco aquí

—No llevo el caso, mi jefe es el encargado, no creo poder acceder a eso

—Serán solo borras huellas y desviar informes ¡tú puedes Jose!—me mira incrédulo— no es algo que no hayas hecho antes

—Ahora interfirió el FBI y la maldita interpol, obviamente que no puedo ser tan obvio

—Hazlo Jose, no me importa a quien debas matar, pero hazlo porque nuestras cabezas rodaran

—¿Samanta está bien?

—Por el momento, pero todo dependerá de tu ayuda, sino los tres estaremos muertos

—¡Mierda Chris! ¿acaso no pueden hacer algo bien? — se saca los lentes de sol y sus ojos azules me queman con rabia y preocupación — ¿qué pasara el día que no pueda cuidarlos?

—Siempre nos cuidamos la espalda, nos cuidamos unos a los otros porque somos Thompson

—Veré que puedo hacer, por favor cuida a Sam, cuídense ustedes

—Tranquilo que lo haremos bien —estiro la mano en un estrecho saludo—te quiero hermano

—Yo te quiero más - me abrazo fuertemente y luego procedió a seguir con su camino

Me subí al coche camino a donde quedamos en encontrarnos con mi hermano Luke, teníamos que llevar a cabo el plan que nos mandó Diamond, debíamos ser cautelosos para no levantar sospechas de la policía, debíamos iniciar nuestro plan de venganza.

Recuerdos de nuestra infancia divagan por mi mente, con mis tres hermanos, luchando contra las frías calles de Oxford, quedamos huérfanos cuando asesinaron a nuestra madre. Samanta apenas era una niña de dos años, necesitábamos vivir, comer y nos metimos en malos pasos desde niños hasta que Jose se alejó y se convirtió en policía en Liverpool, nos ayuda a esconder nuestra mierda, es como si tuviéramos un infiltrado en el otro bando, pero siempre cuidándonos la espalda, somos muy unidos.

—¿Cómo te fue? — me pregunta Luke cargando la gasolina en la cajuela de mi coche

—La Interpol y el FBI están metidos en el caso de los reinos, no creo que pueda hacer mucho, pero lo intentará

—Me conformo con eso — le resta importancia y me se acerca hasta mí, toma mi rostro y pega nuestras frentes — estamos en esto juntos, no me defraudes cabrón

—Acabemos con esta mierda — cada uno se monta en su coche y salimos en diferentes direcciones

Cuando llego al edificio subo escaleras arriba buscando la numeración, no me toma mucho tiempo, aprovecho para romper la cerradura de un disparo. Sin demorarme mucho comienzo a vaciar la gasolina por todas las habitaciones, la cocina y la sala, una vez listo todo enciendo el fósforo y dejo que caiga al suelo comenzando a consumir todo a su alrededor. Salgo rápidamente para dirigirme a los suburbios, aún nos queda trabajo por terminar.

The KingdomDonde viven las historias. Descúbrelo ahora