Capítulo 34.

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York Sidney.

Dos meses después.

Me adentro a la habitación de la hija de Caroline, está decorada de morado, con celeste, rosado y varios peluches alrededor, la cuna, la silla mecedora, el ropero, blanco y grande que está lleno de ropa y pañales.

Caroline está a semanas de dar a luz, o bueno, eso es lo que estimaron los doctores, se tiene previsto que nazca en noviembre, así que hoy todos estamos vestidos con disfraces porque es 31 de octubre, Halloween, son las diez de la noche y estamos por ir a Skyscraper.

Le doy un último vistazo a la habitación, luego de dejar un traje de ropa que le compre a la nena, y salgo de ahí. Camino hacia el living room donde están todos arreglándose, Caroline no está muy disfrazada, lleva unos pantalones flojos, una chaqueta por el frío y una playera blanca, eso sí, tiene manos y pies de bebes pegadas en su pancita, con sangre, tétrico, por cierto. Stefan va vestido como asesino, sangre por todos lados y un hacha.

Emma y Darwin van vestidos como Chuky y su novia tétrica. Franklin y Bradley van con un disfraz tierno, Franklin es Van Gogh, mientras que Bradley tiene la noche estrellada pintada en una parte de su cara. Elijah y yo vamos vestidos de Grim y Malaria, que son de las aventuras de Billy y Mandy, Elijah lleva la calavera pintada en su cara y una capa roja por dentro, yo llevo un vestido negro pegado y guantes negros, con el cabello suelto.

Andy y Dayana visten de negro con una máscara de blanca de Ghost cada uno. Marcus lleva un disfraz de Zombi que Caroline le obligó a usar, el pobre no quería, pero eran requisitos de Caroline.

Nos fotografiamos antes de salir a la fiesta, seguimos platicando mientras se terminan de arreglar.

—Hermosa, perfecta York ―, Elijah habla cerca de mi oído, mientras pega mi cuerpo al suyo, mi espalda choca con su pecho y suelto una risita.

Su mano sube por mi vestido, aprieta mi muslo y suelto un leve suspiro.

—Lo que te haré llegar al apartamento, porrista ―muerde levemente mi oído, mientras sube cada vez su mano hacia mi parte intima.

Mis mejillas se sonrojan y trato de calmar mi respiración para no parecer muy acelerada, por no decir necesitada.

—Sigue así, y nos quedaremos acá ―murmuro, lo escucho reír roncamente.

Elijah me trae mal.

—¡Por Dios! ¡Ya vámonos! ―Caroline grita, alertando a todos.

—Es mejor que empecemos a salir, cielo―me da una nalgada para alejarme de él.

Suelto un puchero y le tomó de la mano para empezar a pasar la puerta.

Empezamos a salir y esperamos en la puerta a los demás.

—¿Qué tal si hacemos una carrera fuera de Hold? ― Darwin propone.

—¿Quieres acabar en prisión? ― Emma, enarca una ceja.

—Sí ― Darwin sonríe abiertamente y suelto una leve risa.

—Hace tiempo que no acabamos en la comisaría ―recuerdo divertida.

—¿Tú también? ― Elijah enarca una ceja a mi dirección.

—Oh vamos, será divertido ― me río.

Elijah y Emma niegan con la cabeza mientras Darwin y yo sonreímos.

—¡OH DIOS! ¡OH DIOS!

Giramos a ver hacia el apartamento y miramos a Caroline con las piernas levemente abiertas, mirando hacia el suelo y vemos como sale agua de entre sus piernas.

Skyscraper. [#2]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora