Epílogo.

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York Sidney.

Tiempo... mucho tiempo después.

Caroline, Emma y Dayana me ayudan a decorar la casa. Es el cumpleaños de Elijah y quiero que, como siempre, sea un buen y hermoso cumpleaños para recordar.

—Sin duda va a recordar este cumpleaños toda su vida — Dayana sonríe emocionada.

—Ni me lo digas — murmuro nerviosa.

Siento un nudo en el estómago, las náuseas se colocan peor cada vez, pero trato de estar tranquila, no quiero estropear nada de esto.

Elijah salió con los chicos a no sé dónde, solo le dije a los gemelos que se lo llevaran por un par de horas mientras yo podía decorar acá, él se levantó antes de mi y no he podido verlo ni decirle feliz cumpleaños, tampoco le he escrito, quiero dejarlo con la intriga, cobrarme una de esas tanta veces que él ha hecho lo mismo.

Tal vez piensa que me olvidé de su cumpleaños, o que estoy molesta con él. Aunque nunca nos molestamos, de hecho, llevamos una buena bonita vida.

Veo a Sienna pasar corriendo junto a Miles, a la par de Dylan quien apenas está empezando a caminar.

—Sienna, lastimaras a tu hermano — Caroline le medio grita mientras Sienna desaparece por un pasillo.

—Estos niños y sus rodillas sanas — Dayana bufa sentándose en el sofá.

Está a punto de dar a luz a su segundo hijo... vale, recapitulemos un poco. Sienna, primera hija de Caroline y Stefan, quien ya tiene tres años; luego nació Miles, tiene dos años, hijo de Andy y Dayana — loco ¿verdad?, nunca pensé que mi primo iba a ser padre, hace buen trabajo en eso, por cierto —, después nació Dylan, segundo hijo de Caro y Stefan, tiene su primer año y falta poco para que nazca Ayla, la segunda hija de Andy y Dayana.

Y próximamente se viene el quinto...

Nos hemos ido agrandando demasiado, joder, Stefan va enserio con su equipo de futbol.

Son niños sanos, felices y sin duda se parecen demasiado a sus padres.

Por cierto, Caroline y Stefan se casarón el año pasado, una hermosa ceremonia en Paris, privada, solo familia. Emma y Darwin se comprometieron en año nuevo del año pasado, y se casaran este año a finales. Andy y Dayana se comprometieron también a mediados del año pasado y todavía están viendo cuando se casaran.

Los únicos sin anillo somo Bradley y yo. (Por ahora).

Y la casa de los blues... es hermosa, tal y como me la imaginé, tardó un año en construirse, es de casi cuatro niveles, ventanales por todos lados, una alberca, una gran área verde, tiene un estilo futurístico y moderno, mi casa de ensueño.

—¿Quieres una galleta? — me acerco a Dylan quien tiene un juguete en la boca.

—Gaga — balbucea mientras lo tomo en mis brazos.

—Sí, galleta.

Caminamos hacia la cocina y abro un cajón donde mantengo galletas y otras cosas dulces por cuando los niños nos visitan.

Le doy una y llevo el resto para los otros dos.

Lo dejo de vuelta en el suelo con su manta y vuelvo a la decoración.

Sigo acomodando algunas mantas y los regalos a un lado. Miro la hora y falta poco para que lleguen.

Corro de nuevo a la cocina para traer el pastel y colocarlo en la mesita. Le coloco las velas y luego le tomo una fotografía. Acomodo algo más cuando escucho el timbre de la casa. Es la señal de los gemelos para avisar que aquí están.

Skyscraper. [#2]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora