Se sentía débil.
Su cuerpo lo estaba traicionado, ya que cuando más necesitaba fuerzas era ahora mismo.
Pero no podía.
No sabía que iba a hacer o decir.
Necesitaba a Bokuto.
A quien llamó varias veces pero sólo respondía la grabadora de voz avisando que su llamada no fue contestada.
Había llamado a Osamu pero su número estaba silenciado, las llamadas siquiera entraban.
No es que realmente quisiese hablar con él, pero quería una explicación de todo este show que se estaba armado por sus acciones.
Serle infiel fue una cosa, quitarle a su hijo realmente lo había lastimado por dentro.
Sentía su corazón desgarrarse mientras lloraba desesperadamente en el suelo de la cocina. Incluso respirar se le hacía difícil.
Estaba asustado y sin Kaito todo era más difícil.
Abrazo sus piernas mientras descansaba su frente en sus rodillas.
Quería pensar, hacer algo para recuperar a Kaito pero su mente estaba en blanco.
Desde el minuto cero que supo que esperaba al cachorro nunca se separo de este. Era solo un niño, casi cinco años y nunca había estado lejos de Kaito sin saber donde estaba el menor.
Lo peor de ahora es que no sabía si ir a buscarlo sería su condena. El policía le había mostrado claramente la orden firmada y sellada. Sería un delito ir en contra de ello y él no era realmente alguien que rompía las reglas.
Siempre obedeció e hizo lo que le pedían, nunca cuestionó y sólo aceptaba su destino.
Ahora, solo quería tirar las reglas a la mierda y buscar a Kaito. Encontrarlo y olvidar de una vez por todas que alguna vez se relacionó con el peligris que nunca lo amo.
Ser solo una familia que incluyese a Bokuto en ella. Bokuto, Kaito y él, no buscaba nada más.
Su lobo interno chillaba al no tener el consuelo de nadie. También lloraba por no haber cuidado bien de su cachorro. Solo tenía una tarea que es brindarle seguridad a su hijo y no lo logro.
Vio como las lágrimas mojaban el suelo, no sabía cuánto tiempo había pasado desde que le quitaron al menor, pero su garganta ardía, sus labios los sentía secos, sus manos temblaban y sus piernas no tenían la fuerza de ponerse de pie.
Era la naturaleza quien lo estaba castigando por ser un mal omega.
Su pecho comenzó a sentirse frío, no quería desmayarse, solo lo haría sentir más inservible de lo que se estaba sintiendo.
Trató de colocarse de pie, pero fue un intento en vano ya que sus rodillas no le ayudaron, teniendo que apoyarse sobre estas.
El sonido de la manija de la puerta abriéndose lo asusto.
¿Que más podrían quitarle si ya se llevaron a su tesoro?
-¡Keiji! ¡Kaito! -gritó una voz conocida para él, pero tenía miedo de cómo pudiese reaccionar a lo que estaba por decirle.
¿Qué pensaría Bokuto cuando se entere que no cuido bien de Kaito?
No quizo hablar, no sabía si su voz sería capaz de pronunciar algunas palabras.
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𝐓𝐡𝐞 𝐍𝐞𝐢𝐠𝐡𝐛𝐨𝐫 - 𝐁𝐨𝐤𝐮𝐚𝐤𝐚 - 𝐎𝐦𝐞𝐠𝐚𝐯𝐞𝐫𝐬𝐞
FanfictionBokuto se presenta a un nuevo ambiente para el comienzo de una vida cercana a sus nuevos vecinos, que tanto adoro desde el primer día. Una familia tranquila se presentaba en la casa a su izquierda, "tranquila" a excepción de un travieso cachorro que...
