Veinticinco - Ultimo acto de amor

1.6K 123 9
                                        

Narra Nicole

Desde ese día, me di cuenta de algo: con Iván, las cosas jamás serían fáciles. Su mundo era un caos constante, y mi vida con él estaba destinada a estar envuelta en peligros. Pero había algo claro: estaba dispuesta a enfrentar cualquier cosa por él.

El Mayito no volvió a contactarnos, ni siquiera un mensaje desde aquel incidente. Sin embargo, esa calma no me tranquilizaba. Al contrario, la sentía como el preludio de algo más grande. Iván estaba más atento que nunca, vigilando cada detalle, pero incluso con sus esfuerzos, noté que Culiacán se estaba convirtiendo en un campo de batalla más peligroso con cada día que pasaba.

Por eso tomé una decisión.

Sí, era arriesgada, pero estaba convencida de que era lo correcto, no solo para Iván y para mí, sino para todos los que vivían bajo la sombra de esta guerra.

Lo enfrentaría.

Yo misma.

Tenía una ventaja que sabía cómo aprovechar: su obsesión. El Mayito haría cualquier cosa por mí. Si le decía que quería verlo, que estaba dispuesta a hablar, aceptaría sin dudarlo. Lo que él no sabía era que mi objetivo no era ceder, sino ponerle fin a todo de una vez por todas.

No se lo conté a nadie, ni siquiera a Iván. Esto tenía que ser un secreto. Si él se enteraba, jamás me dejaría hacerlo.

Durante tres días, me dediqué a observar todo a mi alrededor. Analicé los horarios de las guardias, los momentos en que los hombres de Iván estaban más distraídos, los cambios de turno, los tiempos en los que podía pasar desapercibida. También estudié mis posibles rutas de escape. No podía dejar ningún detalle al azar.

Sabía que Iván sospechaba algo por mis actitudes, pero no permitiría que mi plan se arruinara.

Desde que desperté, sabía que este sería el día. Y mi primer paso sería el más difícil: citar al Mayito.

Número Desconocido

Mayito, te tengo una propuesta. Nos vemos en la bodega que te quemaron, pero solo tú y yo. Sin armas, sin gente. Iván no se puede enterar de esto.
9:36 AM

Princesa, sabía que te arrepentirías. Me alegra saber que te diste cuenta de que no vale la pena.
9:50 AM

No te pregunté eso. ¿Puedes o no? ¿Te parece a la 1 de la madrugada?
10:00 AM

Claro, reina.
10:01
✔️✔️

Fin del chat.

Narra Iván

Desde aquel atentado, me encuentro más atento a todo, y mucho más a Nicole. También he notado que ella está más alerta que nunca, observando cada movimiento en el rancho. Algo me dice que está ocultando algo, pero no quería presionarla. Si me estaba ocultando algo, saldría a la luz tarde o temprano.

Hoy fue un día relajado. Los dos convivimos un poco, vimos una película porque ella quería ver una que recién había salido. Pero algo no estaba bien. Aunque parecía disfrutar, no estaba completamente concentrada.

Al llegar la noche, me di cuenta de que se veía más nerviosa.

—¿Todo bien? —pregunté curioso.

—Sí, ¿por qué? —me miró confundida.

—Nada, te veo extraña.

—Mmm... no sé, Iván, tengo sueño o algo, estoy cansada.

—Entonces, descansemos, mami.

Ella sonrió y se fue a poner su pijama. La entendía perfectamente, los días eran pesados. Los dos nos tiramos a la cama, recibiendo cariños hasta que nos fuimos quedando dormidos.

Obsesionado - IAGDonde viven las historias. Descúbrelo ahora