Narra Nicole
El sol se filtraba tímidamente por la ventana, calentando suavemente mi rostro. Me tallé los ojos y me moví un poco, quedando de frente con Iván, quien seguía dormido. Había algo en su tranquilidad que me daba paz, aunque sabía que la noche anterior había sido todo lo contrario: llena de risas, bromas, celos, amor y mas.
Me acerqué lentamente, deslicé mis dedos por su rostro, rozando su mandíbula. Apenas lo hice, él se movió, murmurando con voz ronca:
—¿Ya amaneció? —Abrió los ojos levemente, aún hinchados por el sueño.
—Desde hace rato. —Sonreí, inclinándome para darle un beso en la mejilla—. Pero tú siempre quieres seguir durmiendo.
Me miró con esos ojos café claros con destellos verdes que tanto me gustaban, y con esa sonrisa que siempre me volvía loca.
—No tengo prisa cuando estoy contigo mami.
Rodé los ojos, pero el rubor en mis mejillas me delató. Intentó atraparme entre sus brazos, pero me escabullí rápidamente.
—Ya, levántate. Tengo hambre.
—¿Y qué tal si desayuno aquí primero? —respondió pícaramente, jalándome hacia él.
Entre risas y besos, supe que bajar a desayunar no sería algo inmediato.
Narra Iván
Llegamos a la cocina mucho más tarde de lo planeado, pero, siendo sincero, no me importaba. Nicole intentaba disimular la vergüenza por la tardanza, mientras yo solo disfrutaba verla sonrojarse. En la cocina, el Nini servía café mientras Alfredo y Ovidio discutían acaloradamente sobre quién tenía mejor puntería para tirar botellas.
—¡Miren quiénes llegaron! —dijo el Nini con una sonrisa burlona—. La pareja más perra de Culiacán.
—¿Les avisamos que ya es mediodía o mejor los dejamos en su mundo? —se burló Ovidio.
—¿Les falta algo por hacer? —pregunté, sentándome en una de las sillas.
—No, todo listo. Pero, ¿por qué será que ustedes no checaron la hora? —dijo Alfredo, lanzándome una mirada maliciosa.
—¡A la verga, wey! —exclamó Ovidio, acercándose y tomándome del cuello en un gesto de juego.
—¿Qué traes, cabrón? ¡Sácate de aquí! —respondí entre risas, empujándolo. Note por el reflejo de mi celular que traía un chupeton.
Nicole, que picaba unas fresas, apenas ocultaba su incomodidad mientras ellos seguían con sus bromas.
—¡Cuñadita, no pierdes el tiempo! ¿A poco este viejo todavía jala? —soltó Alfredo entre carcajadas, logrando que Nicole se ruborizara más.
—¡Cállense, bola de vergas! ¿De dónde les salen tantas mamadas? —dije, riendo mientras Nicole negaba con la cabeza, incómoda.
—Mamadas las que te dieron, hermano —añadió Ovidio, haciendo que todos estallaran en risas.
—Solo estábamos ocupados okey?
Sin embargo, Alfredo lanzó la bomba que puso todo más tenso:
—¿Ocupado cuidando que nadie se le acerque a Nicole, verdad? Iván, neta, ayer parecía que ibas a sacar la corta por cualquier cosa.
Nicole arqueó una ceja, claramente intrigada.
—¿En serio? Iván, el tipo solo me pidió hielo.
—Sí, pero lo pidió con demasiada confianza —respondí, encogiéndome de hombros.
ESTÁS LEYENDO
Obsesionado - IAG
FanfictionNicole, la hermana de Tito Double P, está acostumbrada a una vida de lujos y poder pero nada fuera de lo normal. Pero cuando conoce a Iván Archivaldo, el reservado amigo de su hermano, su mundo da un giro inesperado. Lo que comienza como una conexió...
