Narra Nicole
Tito me miró fijamente por un instante, como si intentara procesar lo que acababa de decirle. Antes de que pudiera decir algo, dejó escapar un suspiro largo y me tomó entre sus brazos en un abrazo cálido, fuerte, de esos que siempre me hacían sentir segura.
—Nicole... —murmuró contra mi cabello—. No me esperaba esto, la verdad, pero quiero que sepas algo: no importa el resultado, siempre voy a estar aquí para ti.
Cerré los ojos mientras sus palabras se hundían en mi pecho, aliviando un poco el peso que había sentido desde que me desperté esa mañana.
—Eres mi hermana, y te amo más de lo que puedes imaginar. Si esto es lo que tú quieres... si crees que es tu momento, pues súper bien. Y si no, también está bien. No tienes que pasar por esto sola, ¿me entiendes?
Sentí cómo se me llenaban los ojos de lágrimas, pero me las tragué. No quería llorar; no ahora. Tito se apartó un poco, solo lo suficiente para mirarme a los ojos.
—¿Iván sabe algo de esto? —preguntó con seriedad.
Negué con la cabeza rápidamente, bajando la mirada.
—No... no le he dicho nada. Apenas estoy empezando a conectar todo. No quiero preocuparlo si todavía no estoy segura de... esto.
Tito suspiró de nuevo, rascándose la nuca con gesto pensativo.
—Entiendo. Pero, Nicole, tarde o temprano tendrás que decírselo. Si el resultado es positivo, él tiene que saberlo. Es su responsabilidad también, ¿no crees?
—Sí, lo sé... pero quiero estar completamente segura antes de decirle algo. No puedo ir con una sospecha, Tito.
Mi hermano asintió lentamente, como si estuviera evaluando cada palabra. Luego volvió a abrazarme, esta vez con más suavidad.
—Bueno, pues aquí estoy. Vamos a enfrentarlo juntos, ¿si? Tómate el tiempo que necesites, y cuando estés lista, aquí tienes el baño. Pero, Nicole... no te olvides de respirar, ¿ok?
Sonreí apenas, agradeciendo en silencio tener a un hermano como él. Su apoyo significaba el mundo para mí en ese momento. Ahora solo quedaba hacerme la prueba y enfrentar lo que fuera que dijera.
El corazón me latía tan fuerte que sentía que se me iba a salir del pecho. Estaba sentada en el baño de Tito, con la prueba de embarazo sobre el lavabo, mientras él caminaba de un lado a otro, igual de nervioso que yo.
—¿Cuánto falta? —preguntó por tercera vez en menos de un minuto, mirando su reloj como si pudiera acelerar el tiempo.
—Tito, acabo de ponerla... apenas van dos minutos —respondí, cruzando los brazos para ocultar lo temblorosas que estaban mis manos.
Él soltó una carcajada nerviosa, y yo no pude evitar reír también. Era ridículo, pero la tensión era tanta que la risa parecía la única forma de desahogarla.
—Esto es como una película de terror, pero con final inesperado, ¿no? —bromeó, tratando de aligerar el ambiente.
—O una comedia, depende de lo que diga la prueba —añadí, mordiendo mi labio para evitar que la risa se convirtiera en llanto.
Ambos nos miramos y estallamos en carcajadas, más por los nervios que por otra cosa. Era un momento tan surrealista que parecía imposible tomárselo en serio, al menos hasta que el silencio se hizo presente nuevamente.
El cronómetro de su reloj sonó, marcando el final del tiempo de espera. Me quedé inmóvil, sintiendo que todo a mi alrededor se ralentizaba.
—Es hora —dijo Tito en un susurro, mirándome como si esperara que yo tuviera la valentía de dar el siguiente paso.
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Obsesionado - IAG
FanfictionNicole, la hermana de Tito Double P, está acostumbrada a una vida de lujos y poder pero nada fuera de lo normal. Pero cuando conoce a Iván Archivaldo, el reservado amigo de su hermano, su mundo da un giro inesperado. Lo que comienza como una conexió...
