Narra Ivan
—Se la dejo a usted, compa. Que le vaya bien con esta niña necia —dijo Tito con una sonrisa burlona antes de desaparecer por el pasillo.
—Gracias, cabron —respondí con sarcasmo, mientras ayudaba a Nicole a sentarse en la cama.
Ella se dejó caer como si todo su peso fuera un drama que cargar. Me quedé observándola, con la cabeza entre sus manos, claramente agotada pero todavía con ese brillo travieso que me hacía perder la paciencia y, al mismo tiempo, querer abrazarla.
—¿Qué tanto me miras? —preguntó de repente, alzando la vista.
—A ti, mami. Estoy tratando de descifrar cómo alguien tan bonita puede ser tan desmadrosa.
Nicole sonrió, inclinándose hacia atrás y cerrando los ojos.
—Es mi naturaleza. ¿Qué esperabas cuando te metiste conmigo? —bromeó, aunque había un toque de cansancio en su voz.
—No esperaba que quisieras hacer planes con Gabito después de lo que dijo esta noche —solté, sin poder evitarlo.
Nicole abrió los ojos de golpe, frunciendo el ceño con una mezcla de sorpresa y confusión.
—¿De qué hablas? —preguntó, enderezándose en la cama.
—No te hagas, mami. Lo que dijo el Ballesteros. Eso de que "los tiempos cambian, pero algunas cosas siempre se quedan" —repliqué, cruzándome de brazos.
—¿Eso? Pues antes de ti estaba hablando con él, y sí, eran con otras intenciones. Estábamos medio intentando algo, pero nada formal ni serio; apenas iba empezando. Pero ya sabes cómo es mi hermano. Luego llegaste tú, y desde ese entonces desaparecí de su vida.
Su respuesta me dejó helado. Era como si el aire se hubiera vuelto más denso de repente. Nicole estaba siendo brutalmente honesta, y aunque no quería admitirlo, eso me golpeó más fuerte de lo que esperaba.
—¿Qué quieres decir con "intentando algo"? —pregunté, tratando de mantener un tono tranquilo, aunque sentía el calor subiéndome a la cabeza.
—Nada formal, amor —repitió, como si eso fuera suficiente para calmarme—. Salimos un par de veces, pero nunca pasó a más porque, bueno, llegaste tú.
—Y él... ¿todavía siente algo por ti? —insistí, tratando de ignorar el peso que me oprimía el pecho.
Nicole se encogió de hombros, evitando mi mirada por primera vez en toda la noche.
—No lo sé, pero no importa. Lo que importa es que estoy contigo, ¿o no?
Me quedé en silencio unos segundos, observándola. Su sinceridad era un arma de doble filo: por un lado, me tranquilizaba saber que no había secretos; por otro, me costaba lidiar con la idea de que el Ballesteros había estado cerca de lo que yo tenía ahora.
—¿Y por qué no me lo habías dicho antes? —pregunté finalmente.
—Porque no pensé que fuera relevante. Y porque sabía que reaccionarías así —respondió, alzando una ceja con una mezcla de desafío y cansancio.
Me pasé una mano por el cabello, tratando de no dejar que el orgullo o los celos me dominaran. Al final del día, ella estaba conmigo, no con él.
—Está bien, mami. No te voy a hacer un drama por algo del pasado. Pero si ese cabrón intenta algo ahora, yo no me voy a quedar de brazos cruzados.
Nicole se acercó y puso una mano en mi pecho, obligándome a bajar la guardia.
—No va a intentar nada, Iván. Y si lo hace, seré la primera en dejarlo claro. Tú eres el único que me importa, ¿ok?
ESTÁS LEYENDO
Obsesionado - IAG
FanfictionNicole, la hermana de Tito Double P, está acostumbrada a una vida de lujos y poder pero nada fuera de lo normal. Pero cuando conoce a Iván Archivaldo, el reservado amigo de su hermano, su mundo da un giro inesperado. Lo que comienza como una conexió...
