Narra Iván
El camino de regreso al rancho fue una mezcla de risas, ideas y un sinfín de preguntas que ambos teníamos sobre cómo serían los próximos meses. Nicole no paraba de hablar, su emoción era contagiosa. Aunque intentaba mantenerme calmado, no podía dejar de pensar en lo mucho que nuestras vidas estaban a punto de cambiar.
—¿Qué nombres te gustan? —preguntó de repente, volteando hacia mí mientras jugaba con los mechones de su cabello.
La pregunta me tomó por sorpresa. Fruncí el ceño y me reí.
—¿Ahorita ya quieres escoger nombres? ¡Ni siquiera sabemos si son niño y niña o qué onda!
—Por eso te pregunto desde ahora, para estar preparados —insistió, sonriendo traviesa.
—Mmm... No sé, la verdad. Algo que tenga fuerza, que signifique algo.
Nicole asintió, pensativa, y se quedó en silencio unos segundos, lo cual era raro en ella.
—¿Y si tienen algo que ver con nosotros? Algo especial.
La idea no era mala, pero antes de que pudiera responder, ya estábamos llegando al rancho. Desde la entrada se veía la camioneta de Alfredo, estacionada cerca de la casa, junto a la de Néstor. No me sorprendió que estuvieran aquí; últimamente no había manera de tener la casa para nosotros solos, y menos con ellos.
—¿Se lo diremos hoy? —preguntó Nicole mientras bajábamos del vehículo.
—Claro que sí. No van a aguantar la curiosidad si no les contamos.
Cuando entramos, Ovidio, Néstor y Alfredo estaban en la sala, como era costumbre, con cervezas en mano y discutiendo sobre algún tema que no alcanzamos a entender. Al vernos, los tres voltearon, y Alfredo fue el primero en alzar las cejas, como si pudiera adivinar que algo pasaba.
—¿Qué onda? ¿Por qué traen esa cara de felicidad? —preguntó, dejando su cerveza sobre la mesa.
Nicole me miró, y yo le di un leve asentimiento para que fuera ella quien hablara.
—Pues... ¡tendremos gemelos!
La noticia cayó como una bomba. Ovidio dejó escapar un silbido, Alfredo abrió los ojos de par en par, y Néstor se levantó de golpe, sorprendido.
—¡No mames! —exclamó Néstor, acercándose a abrazarme mientras reía—. ¡Eso sí que no me lo esperaba, viejo!
Alfredo se acercó a Nicole, dándole un suave golpe en el hombro.
—¿Gemelos? ¿Y ustedes tan tranquilos? Yo ya estaría histérico.
—Ya lo estaba, créeme —bromeó Nicole, lanzándome una mirada burlona.
Ovidio, por su parte, sonrió ampliamente y se cruzó de brazos.
—Eso sí que es noticia. Guzmán, ¿ya pensaste que vas a necesitar el doble de todo, verdad?
—Es lo único que pienso desde que nos enteramos —respondí, riendo mientras pasaba una mano por mi cabello.
—¿Y los nombres? —preguntó Alfredo, curioso—. Ya tienen que tener una idea, ¿no?
Nicole y yo nos miramos, y de repente la sala se llenó de propuestas.
—Si es niña, debería llamarse Valeria o Camila —sugirió Néstor—. Son nombres fuertes.
—Y si es niño, algo que imponga, como Emiliano o Sebastián —añadió Alfredo.
—Nombres mas comunes no querían pendejos. Si es niño puede llamarse Ovidio, como su tio el mas guapo claro.
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Obsesionado - IAG
Fiksi PenggemarNicole, la hermana de Tito Double P, está acostumbrada a una vida de lujos y poder pero nada fuera de lo normal. Pero cuando conoce a Iván Archivaldo, el reservado amigo de su hermano, su mundo da un giro inesperado. Lo que comienza como una conexió...
