Narra Nicole
Subí a mi habitación con una mezcla de emoción y picardía. Si algo había aprendido de Iván, era que sus celos siempre salían a relucir en las situaciones menos esperadas. Y, aunque sabía que lo hacía rabiar, también entendía que, en el fondo, él disfrutaba de esa sensación de proteger lo que más amaba.
Abrí mi armario y comencé a echarle un vistazo a la ropa. Pensaba y pensaba, pero no lograba decidirme. Mis ojos se detuvieron en un vestido negro corto con la espalda descubierta. Era perfecto para esta noche, justo lo que necesitaba.
Decidí combinarlo con unas botas vaqueras altas en color negro con blanco y destellos plateados. Me imaginé el conjunto completo: el vestido, las botas, una tejana negra y, por supuesto, mi "compañero" al lado. Sonreí.
Esta noche no podía quedar nada al azar. Sabía que Iván no se despegaría de mi lado, pero no podía evitar querer llamar su atención... y tal vez la de los demás. Solo por el gusto de ver cómo reaccionaría. Me sentía poderosa, segura de mí misma, y quería aprovecharlo.
Mientras me arreglaba frente al espejo, alguien tocó la puerta.
—Pasa. —Giré la cabeza hacia la puerta, y Alfredo asomó la cabeza con una sonrisa pícara.
—Cuñadita, te venía a avisar que ya estamos listos. —Entró y se sentó en la cama, cruzando los brazos mientras me miraba con aprobación—. Mi hermano va a colapsar cuando te vea.
—¿Tanto así? —pregunté, fingiendo inocencia mientras revisaba mi reflejo.
—¿Tanto así? —repitió con una carcajada—. Nicole, él ya anda medio loco por ti. Con esto, lo vas a traer de rodillas toda la noche.
Me reí, encantada con su comentario. Alfredo siempre sabía cómo hacerme sentir más confiada.
—Bueno, pues ese es el plan —dije, guiñándole un ojo.
—Solo no te pases, ¿eh? Porque ya sabemos cómo se pone Iván cuando alguien más te mira.
—Tranquilo, Alfredo. Yo manejo la situación.
Él negó con la cabeza, aún sonriendo, y salió de la habitación. Unos minutos después, ya lista, me miré una última vez en el espejo. Lucía bien. No, lucía espectacular.
Cuando bajé las escaleras, las voces y risas de los demás llenaban la sala. Al girar la esquina, Alfredo me vio primero y lanzó un silbido que llamó la atención de todos.
—¡Ah, no! Ahora sí estamos en problemas —dijo, riéndose.
Iván estaba de espaldas, conversando con Ovidio, pero al escuchar el comentario, se giró de inmediato. Sus ojos se encontraron con los míos, y en ese instante el tiempo pareció detenerse. Su mirada recorrió lentamente mi figura, y aunque intentó mantener la compostura, noté cómo su mandíbula se tensaba.
—¿Qué tal me veo? —pregunté con una sonrisa aparentemente inocente.
—Te ves... —Alfredo comenzó a responder, pero Iván lo interrumpió con firmeza.
—Perfecta. —Su voz era grave, y aunque intentaba sonar calmado, había algo en su tono que delataba posesión.
—Gracias —respondí, caminando hacia él y dándole un beso en la mejilla.
—Pero no te vas a separar de mí en toda la noche —añadió, como una orden.
—¿Por qué? —pregunté con una risa suave, aunque ya conocía la respuesta.
—Porque no quiero andar quitándole los ojos a nadie más. —Me tomó de la mano con fuerza, dejando claro que lo decía en serio.
—Uy, cuñadita, ya lo pusiste celoso, y ni siquiera hemos llegado a la fiesta —bromeó Ovidio, desatando risas entre los presentes.
ESTÁS LEYENDO
Obsesionado - IAG
ФанфикшнNicole, la hermana de Tito Double P, está acostumbrada a una vida de lujos y poder pero nada fuera de lo normal. Pero cuando conoce a Iván Archivaldo, el reservado amigo de su hermano, su mundo da un giro inesperado. Lo que comienza como una conexió...
