Narra Ivan
Esa noche, mientras nos sentábamos todos alrededor de la mesa para la cena, intenté concentrarme en la conversación. Mis hermanos estaban como siempre, tirándose bromas, pero mi mente no dejaba de regresar a Nicole. Estaba diferente, más callada, más distante.
Nicole no había tocado mucho de su comida, lo cual ya me parecía raro. Me fijé en cómo movía la cuchara sin ganas, mirando al plato sin decir una palabra. Cuando levantó la vista, su cara era un libro abierto de cansancio, pero algo más había allí, algo que no supe identificar. Era como si estuviera tratando de ocultar algo, y no podía ignorarlo.
De repente, cuando estaba mordiendo un trozo de pan, Nicole se llevó la mano a la boca, y en un parpadeo, se levantó rápidamente, corriendo hacia el baño. Nadie dijo nada al principio, pero un par de segundos después escuché el sonido de algo en el inodoro, y la preocupación me recorrió al instante. No era normal que vomitara así de repente.
Al principio, intenté no hacer ningún escándalo, pero algo me decía que no podía ignorarlo. Nicole había salido del baño, pero estaba pálida, con los ojos brillando, como si la culpa de algo la estuviera devorando por dentro.
—¿Todo bien? —pregunté, aunque en el fondo ya sabía la respuesta.
—Sí, solo... me cayo mal la comida —dijo, tratando de sonreír, pero su tono era tan forzado que no me convenció. No podía creer lo que veía.
Ovidio, que siempre estaba atento a todo, miró a Nicole con una sonrisa burlona y levantó las cejas.
—¿No será que ya estás panzona, verdad? —dijo con un tono juguetón, pero un poco más serio de lo habitual.
Alfredo y Néstor se rieron de inmediato, sabiendo que a Nicole no le gustaban ese tipo de bromas, pero al ver su reacción, se detuvieron rápidamente. La incomodidad llenó el aire, y yo sentí que la sangre me subía a la cabeza.
Nicole se quedó en silencio, mirándolos con una mezcla de confusión y nerviosismo. ¿Estaba bromeando? O... ¿había algo más detrás de esa broma?
—Cállate, Ovidio —dijo, su voz un poco más tensa de lo normal, antes de mirar hacia mí y bajar la mirada. No me había dado cuenta de lo mal que se veía hasta ese momento. Algo en su expresión me decía que no quería hablar más del tema, que estaba ocultando algo.
Néstor, notando la tensión en la mesa, intentó aligerar el ambiente.
—Tranquilo, hermano —dijo mientras se levantaba para tomar más cerveza. —Solo fue una broma, Nicole, no te pongas así.
Pero yo no podía dejar de pensar en lo que acababa de suceder. El comentario de Ovidio no era tan inocente, y si le sumaba todo lo raro del dia, mis sospechas empezaban a crecer.
—¿Segura que no tienes algo que decir? —pregunté, tratando de suavizar el tono, pero sin poder esconder mi preocupación.
Nicole se quedó callada por un momento, con la cabeza gacha. Parecía que las palabras no salían, y cuando finalmente levantó la vista, sus ojos estaban más brillantes que nunca.
—Estoy bien, Iván. Solo necesito descansar —respondió, y aunque su voz era suave, había algo en su tono que me decía que no era solo cansancio.
Mi cabeza daba vueltas. Algo no encajaba, y sentía que lo estaba a punto de descubrir, pero no en ese momento. Sabía que tenía que dejarlo pasar, al menos por ahora. Pero mientras mis hermanos seguían hablando de cosas sin importancia, yo no podía dejar de mirar a Nicole, preguntándome si algo estaba cambiando en ella. Y si era así, ¿sería algo que podría afectarnos a los dos? ¿esta bien? ¿es algo malo o bueno?
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Obsesionado - IAG
FanfictionNicole, la hermana de Tito Double P, está acostumbrada a una vida de lujos y poder pero nada fuera de lo normal. Pero cuando conoce a Iván Archivaldo, el reservado amigo de su hermano, su mundo da un giro inesperado. Lo que comienza como una conexió...
