—¿Yuji, me amas?—
Megumi no se amaba nada y por eso le era imposible creer que alguien más lo podía llegar a amar.
Después de unas cuantas horas afuera en el frío aire y la obscura noche, se sentía tan conticinio. Un chico sin saber amar y otro sin saber como dejarse amar, era lo mejor que ambos podían tener.
—Llegamos— anunció cuando estaban justo afuera de la puerta de la casa del pelinegro.
—Megumi—
—¿Si?— contestó apurado, quería que aquel pelirosa se fuera lo más rápido posible antes de que su padre los escuchase, sería una de las peores cosas que le podría pasar si él los viera así, tan ellos.
—Te amo— dijo cabizbajo —Perdón si crees que no lo hago— ¿Cómo Megumi iba a pensar que no lo amaba cuando Yuji se desvive por amor? Era absurdo.
—Está bien— dijo y Yuji esperó a que dijera que él también lo amaba, eso no pasaría.
—Tú— por alguna razón el pelirosa sentía una oleada de nervios dentro de sí, quería preguntar, quería saber, pero no quería hacer preguntas de las cuales no quería saber las respuestas.
—¿Tú me amas?— y de manera tan estúpida unas pequeñas y fugaces lagrimas salieron de sus mielosos ojos, cosa que extrañó a Fushiguro y lo preocupó, no porque estuviera aquel lindo chico llorando frente a él, sino porque su padre podría salir en cualquier momento.
—¿Qué? ¿Por qué lloras?— dijo.
—Megumi, ¿Me amas?— volvió a preguntar, seguido de más y más y más preguntas que sólo lograban atormentar a alguien con nula capacidad para expresar sus sentimientos.
—¿Me amas Megumi? ¿De verdad estás cómodo siendo mi novio? ¿Quieres que sigamos siendo novios?—
Lo único que cruzaba por la cabeza del pelinegro era que su novio tenía que irse, no lo quería ahí, no ahora. Pero ¿No lo quería ahí porque de verdad su padre se iba a despertar a altas horas de la madrugada a ver si su hijo ya había llegado; o no lo quería ahí porque no quería responder nada de eso? No quería ni podía responder a todas esas preguntas que hacía Yuji, no podía mentirle sobre si lo amaba o no, no podía decir una verdadera mentira. "Te amo Yuji, eres lo más especial que me ha pasado" claro que no podía decirle eso, seria reciclar palabras que con el mencionado no le nacía decirlas de corazón. Él no era ella y jamás lo amaría tanto como la amó a ella.
—Si Yuji, te amo— Megumi no pudo escucharlo, pero el corazón de Yuji se escuchaba como el mar en una densa tormenta, agitado y ruidoso, incapaz de calmarse. Incapaz de calmarse por aquella mentira salida de los hermosos labios de ese pelinegro.
—Gracias— dijo para después despedirse de su novio y llamar a su madre para que fuera por él.
Megumi sólo sonrió con todo su esfuerzo de no parecer lo más forzado posible, le dio un abrazo que se sintió como si fuera por mera cortesía y se fue a su casa.
Megumi entró, esperando ver a su padre en la fina y vasta sala d estar, esperándolo para castigarlo por llegar a esas horas, irse sin permiso y lo peor; por haber abrazado a otro hombre, pero toda la casa estaba sumergida en una obscuridad y silencio, agradeció a sí es que existía; un dios.
Subió a su habitación cuidadosamente, abrió y cerró la puerta dispuesto a acostarse en su propia miseria a la cual le gustaba llamar cama. Miró al techo como todas las noches de su insufrible vida y las lagrimas comenzaron a salir y caer como si fueran una hermosa cascada en medio de algún desconocido bosque.
Yuji <3
hola, no puedo dormir por
la emoción, sé que suena tonto
pero sentí bonito cuando dijiste
que me amabas
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𝗴𝗹𝗶𝗺𝗽𝘀𝗲 𝗼𝗳 𝘂𝘀.
Fanfiction¿Por qué entonces si él es tan perfecto sigo deseando que seas tú? inspirada en la canción 𝗚𝗹𝗶𝗺𝗽𝘀𝗲 𝗼𝗳 𝗨𝘀 - 𝗝𝗼𝗷𝗶 créditos de todos los personajes a Gege Akutami. trigger warning.
