-¿No es algo callada?-
-Es perfecta-
Se sentaba al fondo de la clase, justo detrás de él, al inicio no la soportaba pues él quería estar al fondo hasta que ella llegó y le ganó el lugar. Siempre hacían equipo ellos y dos personas más, jamás cruzaron palabras, pero si cientos de miradas. Sus ojos eran el café más hermoso que alguna vez podrá volver a ver, sus piel era tan perfecta, sus pestañas eran largas y se veían suaves, sus labios; ni hablar de ellos, se moría por probarlos aunque sólo fuese un niño de recién cumplidos catorce años.
-Háblale- ¿Hablarle? No, ni en cien años se atrevería a hablarle a alguien tan hermosa como lo era ella. Su cabello recientemente teñido de rosa con matices café que combinaba con el dulce café de sus brillantes y grandes ojos, su forma tan linda y casual de vestir; suéteres tejidos y faldas junto a botas o zapatos de charol, accesorios de color plateado o blanco que resaltaban su cálida piel color cappuccino, una risa modesta, pero tierna a la vez; todo era perfecto en ella ante los ojos lapislázuli de aquel enamorado pelinegro.
-No, me da demasiada vergüenza, ¿Qué tal que no le agrado?- incluso desde pequeño pensaba de esa forma, sin duda alguna se puede decir que algunas personas nacen y mueren tristes.
-Ni siquiera han hablado, pero se miran siempre- dijo vacilante. Sabia perfectamente como eran aquellas miradas que se daban el uno con el otro. Cuando juntaban sus mesas para hacer equipos y ellos quedaban justo en frente del otro, no paraban de mirarse creyendo que ninguno de los dos se daba cuenta, pero en realidad todo el salón lo notaba, menos ellos.
El pelinegro se ponía tan nervioso como si no fuese el chico más cortejado en la escuela, se ponía nervioso de tan sólo pensar en ella y en que quizá no le guste tanto como ella le gustaba. Por el contrario, ella soñaba con poder algún día hablar con ese bonito chico de ojos azules como el mar y cabello negro como la oscuridad de éste, con su piel tan pálida y hermosa como la arena de la playa; para ella él era perfecto, era el hombre más hermoso que podría ver alguna vez en toda su vida, era lo que más deseaba y claro que lo iba a tener.
-Hola- escuchó justo después de haber sentido como alguien tocaba su hombro tímidamente desde atrás, ella no podía creer que estaba tocando a alguien real, juraría que Fushiguro no era una persona, sino algún tipo de Ángel reencarnado.
-Ayer dejaste esto aquí- y extendió su mano, la cual tenía un cuaderno que le pertenecía a él, era su cuaderno de dibujos.
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𝗴𝗹𝗶𝗺𝗽𝘀𝗲 𝗼𝗳 𝘂𝘀.
Fanfiction¿Por qué entonces si él es tan perfecto sigo deseando que seas tú? inspirada en la canción 𝗚𝗹𝗶𝗺𝗽𝘀𝗲 𝗼𝗳 𝗨𝘀 - 𝗝𝗼𝗷𝗶 créditos de todos los personajes a Gege Akutami. trigger warning.
