LIV

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MARATON 1/5
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Estaba tumbada con mi móvil, mientras que los demás jugaban en el patio, hace unos minutos gavi se había ido a no se dónde así que me quedé solita

De la nada la puerta de mi habitación se abrió de golpe y pegue un bote de la cama jadeando por el susto

—joder que susto—dijo con la mano en el pecho

Levanté la cabeza encontrándome con sira, María y Aurora enfrente de mi puerta y detrás gavi con traje negro, sin corbata

—¿Que está pasando?-pregunte ladeando la cabeza y las tres se apartaron

Gavi me miró sonriendo y yo frunci el seño

—¿Me vas a pedir matrimonio o que?—lr vacile al verlo tan elegante

—si—dijo y se arrodilló metiendo la manos su bolsillo

Me quede más tiesa que  un tronco en un bosque y frunci el seño hasta que se levantó y negó sonriendo—¿Alya Antonella Vries quieres venir conmigo a la feria?—dijo teniéndome la mano

—no.

—pe-pero si me habías dic...

—claro que quiero Pablo, pero no te vuelvas a comportar así que nos somos novios—dije medio riendo y el igual

—por ahora—le murmuró María a Aurora

—si, ya te digo yo la química que tenían en mi casa no era de amigos

—tanto se molestan que parecen que se traen ganas—añadio sira

—Las oímos —dijo gavi

Ellas tres se miran y se echaron a reír, gavi se dio vuelta en la puerta y volvió con un plástico colgado en un perchero

—¿Y eso que es?—pregunte confundida

—tu traje—dijo abriéndolo y dejándome ver el color turquesa

—es turquesa—sonrei y el asintió

Me dejó sola con las chicas que me ayudaron a prepararme, aurora más que todo, ella igual iría así que nos preparamos juntas

Mientras Aurora me ayudaba a ajustar el vestido, Sira y María estaban sentadas en la cama, mirándonos con caras de quien está a punto de soltar alguna barbaridad. Aurora, por otro lado, parecía estar disfrutando demasiado peinándome y colocándome los accesorios.

—Oye, lee, ¿y qué se siente que Gavi te invite a la feria con tanta elegancia? —preguntó Sira de repente, alzando una ceja como si hubiese descubierto un gran misterio.

—Se siente normal, ¿qué va a ser? —respondí mientras intentaba no moverme mucho para que Aurora no me pinchara con el broche del pelo.

—Normal no es, cariño —intervino María, que apoyaba los codos en sus rodillas con una sonrisa de suficiencia—. El tío se ha puesto traje, ha traído un vestido precioso, te ha buscado un color que hasta combina con tus ojos... ¿De verdad no ves nada raro?

—No hay nada raro porque somos amigos, nada más. Ya lo sabéis.

—Claro, amigos —replicó Sira, riéndose por lo bajo—. ¿Tú has visto cómo te mira? Porque yo creo que ni en las pelis de amor miran así.

|| UNION EN EL CAMPO || pablo GaviDonde viven las historias. Descúbrelo ahora