26. Los otros

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Eres la cosa más tierna

que alguna vez me haya pasado

aunque no sea así como se cuenta nuestra historia.

Cuando todos me dijeron que yo estaba

destinada a ser una ninfa olvidada

que nutre las flores y convierte los prados en oro,

tu viste en el icor que reside en mi

demandaba su propio trono.

Tú me mostraste

cómo un amor como el nuestro puede convertir

hasta el más oscuro y frío reino

en el más feliz hogar.

-Nikita Gill

🌿🔥

Un juicio oscuro, era la primera vez que escuchaba algo como eso. En verdad esperaba que todo saliera bien, además aún estaba intentando resolver su problema con Auron. Philza le había dicho que solo un dios podía quitar su propia maldición, pero ¿qué pasaba cuando el mismo dios que lo provocó no sabe como hacerlo?

Ni siquiera su poder en la luz estaba bien desarrollado gracias a su madre y ni hablar de esa fuerza oscura, la cual dejó marca en la punta de sus dedos, desde que maldijo a Auron no pudo volver a hacerlos volver a la normalidad. Recordandole a las manos de su esposo, quienes eran un vivo recordatorio de lo que eran.

-Ánimo capo, estoy seguro que hallaremos una manera como siempre.

Sonrió por el ánimo de Spreen, quien le había invitado a subir al mundo humano. Ver a los humanos tan despreocupados o pendientes de su vida lo relajaba un poco, el saber que no solo él tenía problemas un tanto graves. Zeus buscaría la manera de hacerlo pagar por su desobediencia y Auron era la mejor carta que tenía por ahora.

-Spreen, ¿en verdad no conoces algo que pueda romper maldiciones?

-Oscuras, no. Ni siquiera cuando Hera las pronuncia se sabe que alguna haya sido rota sabes, conozco a varias criaturas que fueron castigadas injustamente y otras con justicia divina. ¿Y Lord Hécate?

-Me dijo que solo yo podía hacerlo, la verdad es que no se que más hacer.

-Volvamos, tal vez si de nuevo le preguntamos a Hades, dijo que te ayudaría, ¿no?

-Si.

-No te presiones, ve a tu ritmo. Tus poderes son algo nuevo para ti, solo mantengamos todo en calma.

La calma, era algo que no experimentaba desde hace mucho. Regresaron a aquel lúgubre e imponente edificio, llegando hasta el piso donde estaba la oficina de Luzu.

-Ya te dije que no quiero escuchar nada de ti.

Esa era la voz de Luzu, aunque no sonaba alterado, si era algo raro que hablara con esas palabras, Spreen y él se miraron confundidos, acercándose y echar un vistazo al encontrarse a la vuelta de aquella discusión.

La sorpresa de todos fue ver a Rubius ahí, luciendo molesto.

-Creeme que tampoco me hace feliz pedírtelo a tí.

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⏰ Última actualización: 6 days ago ⏰

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