Capitulo 38: La última prueba (parte2)
POV. Sebastian
Otro día más me he despertado con vida. No agradezco a nadie por ello, porque en este momento, lo único que deseo es desaparecer.
Han transcurrido días desde la última vez que vi a Ciel; en realidad, ha pasado una semana. Siempre pensé que cuando lo encontrara, estaríamos juntos, seríamos felices y que nada podría separarnos.
Pero me equivoqué.
Llegué tarde. No logré encontrarlo a tiempo, y por eso él buscó consuelo en los brazos de otro hombre, un tipo tan patético que necesita recurrir a la violencia para sentirse superior. Lo peor de todo es que, sin tener idea del gran error que cometió, Ciel le ha dado una hija a ese miserable. Ahora, no sé cómo podré recuperarme de esto, y lo que es más complicado, no sé si Ciel se arrepentirá de su decisión.
Joanne: Entiendo. -Dijo- Entonces, lo que intentas expresar es que, a pesar de lo doloroso que fue enterarte de todo en una sola noche, aún sientes algo por él. ¿Es así?
Sebastian: No estoy seguro, Joanne... por eso estoy aquí. -Suspiré- Antes podía deducir lo que sentía en mi pecho, pero ahora es diferente... no sé qué pensar al respecto. Ciel parecía tener miedo, pero, ¿cómo puede ser eso posible? ¿Cómo puede temer a ese hombre, después de mirarme a los ojos y decirme que no quería irse de su lado? No lo entiendo.
Por primera vez, había un silencio profundo en el consultorio. Harcourt es una persona educada y muy profesional, así que casi siempre tiene respuestas a los problemas de sus pacientes. Pero, al parecer, esta vez no tenía una para mí. O tal vez la tenía, pero eligió no decirla por respeto a nuestra amistad.
Joanne: Escucha, Sebastian... has pasado muchos días sin poder dormir bien. Quizás deberías intentar descansar un poco. -Su voz era suave, mientras evitaba nuevamente mis inquietudes.
Sebastian: No puedo hacerlo. Cada vez que cierro los ojos, el mismo recuerdo de Ciel vuelve a mi mente, mirándome con tristeza y suplicando con su mirada que me quede. Pero nunca lo hago. Siempre lo miro con desdén y me alejo, como si eso fuera vital para mí.
Joanne: Entonces, lo que haré ahora es recetarte unas pastillas para dormir. Realmente las necesitas. -Me dijo mientras escribía la receta en un papel y me lo entregaba, casi como si eso fuera la solución a mi problema. Pero si alguien tan profesional como Harcourt no pudo ayudarme a sentirme un poco mejor, entonces nada lo logrará.
Sebastian: Gracias. -Le respondí, tomando el papel y saliendo del consultorio de la misma manera en que había entrado... VACÍO.
Después de subirme a mi auto y conducir durante al menos una hora, finalmente llegué al único lugar donde podía sentirme un poco mejor, aunque fuera por unos momentos.
- Lo sentimos mucho, amigo, pero tenemos órdenes estrictas de no dejarte pasar. -Me dijo uno de los guardias del bar, el único sitio donde podría intentar olvidar mis penas.
Sebastian: ¿Qué? ¿Es una broma? -Le pregunté con ironía- ¿No saben quién soy?
Tanaka: Por supuesto que lo saben... -Intervino de repente, apareciendo en la entrada y deteniendo cualquier posible confrontación entre los guardias y yo- Y por eso, no puedes entrar.
Sebastian: Solo vine a tomar algo, ¿por qué no me dejan pasar, Tanaka?
Tanaka: Muchacho, ¿ya olvidaste lo que hiciste la otra noche? -Me preguntó, pero debido a mi mala memoria y mi dificultad para resolver acertijos, tuvo que responder él mismo, dando un paso hacia mí como un desafío, lo que entendí claramente y retrocedí- Viniste aquí prometiendo tomar un trago y marcharte, pero en lugar de eso, te embriagaste y atacaste a mis clientes. Incluso estuviste a punto de golpear a una mujer.
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Black Love
Fanfiction"¿Qué me has hecho, Ciel?" "¿Por qué no puedo dejar de pénsar en ti?" "Desde aquel día en que te probé, no puedo hacerlo con otra persona, sin que tu rostro llegue a mi mente y termine nombrandote" "No puedo dejar de desear que vuelva a suceder."...
