Todo en aquella sala estaba en silencio; se sentía la tensión en el ambiente.
Estaban allí reunidos todo el consejo del reino, Corazón, Doflamingo y Law.
Luffy estaba en otra sala a parte con sus hijos, sus hermanos, Garp y Dadan, quienes se quedaron allí temporalmente de visita.
Law estaba sumamente nervioso. Tanto así que sin darse cuenta, mordía las uñas de sus dedos. Sus manos temblaban y el sudor caía por su rostro.
Algo que no quería que llegara, pero que era completamente inevitable, se estaba discutiendo en ese momento; su ascenso al trono.
Al frente suyo, estaba una mujer que era desde niño su mentora. Doflamingo se la asignó y fue una de las que lo crió, le enseñó a ser un Príncipe y a tener los modales como tal. Era una mujer robusta, quien también era amante del arte. Ella había sido quién retrató al príncipe en cada una de sus etapas.
Su cabello era extrañamente de dos colores, y su nombre era Giolla. Ésta notó que Law estaba encorvado y que mordía sus uñas con nervios, así que aclaró su garganta, con su ceño fruncido.
— No es un comportamiento adecuado para un Príncipe el no sentarse derecho, y mucho menos morderse las uñas.
El ojigris escuchó su corrección y miró sus manos, notando aquello. Rápidamente cambió su postura, sentándose de espalda derecha y colocando sus brazos detrás de la misma.
— Mucho mejor... Entiendo que se sienta ansioso, Príncipe. Pero no debería perder sus modales.
— Lo siento. Tiene razón.
Corazón miraba con pena a su hijo, pero no podía hacer nada para ayudarlo. No podían ir contra la ley de su reino, que indicaba que cuando un Príncipe contrae matrimonio, debía convertirse en Rey.
— La Coronación debe ser lo antes posible. No puede retrasarse más... Ya no tiene excusas, Príncipe Law.
El mismo mantenía su mirada en el suelo, aún con nerviosismo. No sé sentía listo para tomar su lugar como Rey, aún quería hacer muchas cosas como Príncipe. Entre ellas pasar más tiempo con sus hijos y esposo, pues si se convertía en Rey, ya no los vería como antes. Estaría todo el día ocupado, encerrado en sus deberes. Eso lo estresaba un poco.
— Yo diría que dos semanas es tiempo suficiente para organizar toda la ceremonia.
— Estoy de acuerdo. Los atuendos, incluyendo la corona, se transmitieron de generación en generación. Por lo que utilizará los mismos que posee el actual Rey. Deberíamos mandar a arreglar cualquier desperfecto que tengan.
— Los gobernantes de otros reinos deben recibir la invitación cuánto antes. Mandenlas a hacer hoy mismo; no podemos quedar mal.
Mientras ellos discutían todos los detalles de la futura Coronación, Luffy estaba junto con sus familiares. Entre ellos, los dos niños pequeños, que ya habían crecido y tenían 6 años de edad.
— Mami. Papi va a tardar mucho?
Le preguntó la pequeña Lami, quien estaba impaciente por ver a su padre. Todos los días salían a jugar al jardín del castillo, y por la reunión que fue convocada urgentemente del Consejo, tuvo que suspender aquella actividad para más tarde.
— Papá está ocupado ahora. Luego jugarás con él, si?
— Nuestro padre de seguro pronto será nombrado Rey. Tiene muchos deberes que cumplir.
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El Príncipe de ojos grises | Lawlu
RomanceEl Príncipe del reino disfrutaba de viajar, conocer los pueblos y a la gente de su reino. Pero su rostro siempre estaba serio, no mostraba emociones. Aunque era un Alfa Dominante muy atractivo y muy codiciado en su territorio, los Omegas morían por...
