Capitulo 42

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               No se había esperado esa respuesta de Anna, y menos aun esa actitud que ahora parecía permanente de su parte. Entendía perfectamente que ella estaba agradecida por el visto bueno que dio a su muy peculiar y algo incómoda petición, pero no se imaginó que eso haría cambiar a Anna de esa forma. Aunque debía admitir que no le molestaba en absoluto.

Sin dejar de ser aquella mujer extraña, Lily pudo ver como Anna se había acercado incluso más a ella con el pasar de los días tras haberle dicho a ella y a Lincoln que no le molestaba si pasaban algunas noches juntos cada mes hasta que ella pudiera quedar embarazada. En realidad, si le molestaba, pero no por las razones que seguramente alguno de ellos pensaría, así como tampoco lo suficiente como para expresarlo en forma de disgusto.

Lincoln, por otra parte, se veía afligido con la decisión al inicio, y a Lily le tomó algo de tiempo entender que seguramente él, a diferencia de ella, si sentía aquello como una infidelidad. Estuvo bastante tentada a contarle cual fue su razonamiento al respecto para tranquilizarlo, pero al final no hizo falta, él solo comenzó a recomponerse por si mismo, lo cual la ponía feliz.

Aunque podría considerarse algo un poco apresurado y con ello, también algo excesivo, Anna comenzó su planificación con aquel plan de inmediato, haciendo a Lily partícipe de todas las novedades al respecto. Era hasta cierto punto emocionante, pues, aunque no se parecía a la forma en que sus hermanas la incluyeron en sus procesos de embarazo y parto, hacia sentir a Lily como si, dentro de no mucho, fuera a convertirse una vez más en tía. Eso la emocionaba un poco.

De hecho, con cada cosa que Anna le decía, la emoción incluso se hacía mayor.

También había momentos incómodos, como cuando Anna le entregó con su habitual desenfado y falta de seriedad algo que la tomó por sorpresa: un estudio médico que incluía pruebas de ETS. Con seguridad le dijo que estaba "limpia" y sana, fértil y sobre todo apta para el embarazo, y aunque eso le resultaba demasiada información para recibir, entendió la explicación que ella le dio. Después de todo, aun si era por unas noches bastante espaciadas, ambas compartirían sábanas de manera indirecta, así que le quería asegurar que no causaría ningún problema a Lily.

Lincoln se vio bastante mas abochornado al explicarle eso, pero le ayudó a entender como esa era la extraña forma de Anna de demostrarle que haría todo de manera correcta y que, incluso ahora que había aceptado, la entendería si decidía retractarse. Anna quería dejar todo claro y conciso para que Lily no tuviera ninguna duda respecto al proceso y los métodos que se usarían en todo este lio que ella estaba causando.

—Entonces... ¿Cuándo comenzarían?— más por curiosidad genuina que con alguna otra intención, Lily preguntó, en medio de la comida.

Esa tarde compartían la hora de la comida junto a otros tres empleados, pero ya que ahora era oficial y sabido lo de Lily con Lincoln en el trabajo, solían dejarlos solos en esos momentos, por lo que tenían la privacidad necesaria para hablar de aquellos temas.

—Pues— incómodo, Lincoln respondió—, no lo sé. Anna está haciendo planes con su medico general y su ginecóloga para el tema de la planificación familiar, y también para que le digan cuales serían sus días más fértiles tomando en cuenta que aun su periodo es algo irregular ya que no tiene mucho que dejó de usar su método anticonceptivo.

—Me contó algo sobre eso— bastante tranquila en apariencia, pero con un fuerte rubor en sus mejillas, Lily comentó—. Pensé que ustedes solo... ya sabes, habían hecho eso hace tiempo. No pensé que ustedes lo habían estado haciendo hasta hace poco. Me habló de lo molesto que estabas cuando ustedes lo hicieron y ella no te dijo que debían usar protección.

—Demonios, Anna— llevando su mano hasta su rostro y frotando casi con saña sus ojos y seño, Lincoln dijo aquello, molesto por las cosas que su hermana mayor era capaz de compartir sin medir hasta qué punto podían afectarle—. Sobre eso, fue antes de que comenzáramos a salir, Lily.

—Lo sé, Anna me lo dijo. Pero, pensé que ustedes habían dejado eso mucho antes, solo me sorprendió saberlo... pero... ahora somos novios. Si quieres hacerlo... deberías hacerlo con tu novia, ¿cierto?

Lincoln dejó caer su peso sobre el respaldo de aquella silla en el comedor, apuntando su rostro hacia el techo mientras ambas manos ocultaban su rostro mientras presionaba con fuerza sus ojos al tallarlos con frustración. ¿Por qué Anna siempre tenía la razón? No es que él no lo hubiera notado antes, pero que Anna siempre tuviera la razón le frustraba bastante.

Quizá debería hacerle caso a su hermana mayor y tratar de perder el miedo que tiene a intimar con Lily cuanto antes. Ella, tal y como se lo dijo Anna, era una niña, así que era normal que Lily estuviera deseosa de hacer aquello. ¡Demonios! El propio Lincoln quería hacerlo con tantas ganas, pero Lily era tan pequeña y tan infantil que temía arruinar las cosas con ella si se perdía en sus deseos y terminaba por lastimarla u obligándola a hacer algo para lo que no está lista aún.

Todas sus parejas habían sido mayores, y abusivas con él, así que no tenia idea de como lidiar en aquellos actos con alguien menor, especialmente teniendo aun en él reflejo automático de ver a Lily como una hermana menor. Se había propuesto a evitar eso, pero era mucho más difícil de conseguirlo de lo que pensó. Probablemente debería ser mucho mas comunicativo con Lily sobre estas cosas y tratar de llegar a un punto medio con ella.

A fin de cuentas, esa era una de las razones por las que decidió tener una relación con Lily, no solo por que le resultara atractiva, sino también para tratar de experimentar una relación sana con alguien por primera vez en su vida.

Mientras Las Hojas CaenDonde viven las historias. Descúbrelo ahora