Capitulo 38

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               —Bromeas— con incredulidad, pero muy divertida al imaginárselo, Anna respondió a la confesión de su hermano menor.

—No, es verdad. ¿Qué debo hacer ahora?

La respuesta inmediata de Anna fue reír de forma descarada y también algo ofensiva, pero aun así manteniendo un volumen racional, tomando en cuenta que, pese a no ser la madrugada, había otra persona en esa casa que aun dormía. Quizá lo que mas la divertía era el rostro preocupado que Lincoln tenía en ese momento.

—Pensé que Lily sería más lista que tú y te haría confesarte pese a todo tu discurso pendejo— comentó ella después de recuperar la calma—, pero tal parece que te subestime demasiado, Lincoln. Eres un maldito aprovechado. ¿¡Sexo el primer día de noviazgo!? Estas por encima de cualquier cosa que pude esperar de ti, sin lugar a dudas.

—No te burles— suplicó Lincoln, ya comenzando a molestarse por la risa intermitente de su hermana—, dime que debo hacer ahora, tengo la mente en blanco. No puedo creer que hice algo así, soy de lo peor.

—Pues, nada. Tuvieron sexo, no es para tanto. A menos que le pidieras hacer alguna de esas cosas raras que te gusta hacer. ¿Le pediste hacer algo kinky anoche?

—¡Por supuesto que no! ¿Por quién me tomas?

—Tienes que admitir que te gustan algunas cosas raras durante el sexo.

—¿¡Y quien crees que tiene la culpa de eso!?

—No me culpes por tus gustos raros, eso es tu problema, no mío. Pero si todo fue vanilla, entonces no hay nada de que preocuparte. Apuesto a que fuiste amable con ella en su primera vez.

—¿Primera vez?

—¿No lo sabías? Demonios, Lincoln, desfloraste a Lily y ni siquiera lo sabías. ¡Y para colmo la misma noche en que le pediste que fuera tu novia! Eres todo un casanova, un listillo...

—Deja de burlarte. Esto es serio.

—¿De que manera? Tuvieron sexo, Lincoln, no es como si hubieran salido de cacería en la noche a quemar vagabundos que duermen.

—Pero Lily es menor de edad, podrían acusarme de estupro, o peor aún, de violación, ella estaba ebria.

—¿Quién te acusaría de eso?

—Pues... no lo sé... ¿Lily?

—¿Ella? Después de pasar toda la noche dándote esos besitos de piquito y queriendo llamar tu atención, no lo creo. Además, como ya te dije, ella tiene rato que quiere algo contigo, supongo que solo fue muy apresurada en lo que hacía.

—Pero estaba intoxicada, con alcohol, y yo soy un adulto, y todo eso.

—Deja de ser tan dramático, el alcohol solo le dio el empujón necesario y ya, igual a ti. No hay manera de que ella te vaya a acusar ni nada parecido, es Lily de quien estamos hablando. Al contrario, diría que ella estará algo emocionada por hablar sobre eso cuando despierte, aunque seguro también estará completamente avergonzada, espero ver eso con ansias.

—Si, tienes razón, es solo que cuando desperté y recordé todo lo que sucedió... debes admitir que mires por donde lo mires, no tiene buena pinta.

—Si, tienes razón, se ve mal, pero haz hecho cosas peores...

—¡No es verdad!— le interrumpió Lincoln, molesto ante aquella acusación.

—Si, lo sé, eres demasiado cobarde para cometer algún crimen. Pero eso da igual, mejor dime como fue todo anoche, ¿fue igual de intenso como cuando me lo hacías a mi imaginando que yo era ella?

—No voy a hablar de eso contigo.

—¿Por qué no? Sabes que, da igual, no me importa esperar a que ella despierte. Apuesto a que será mas divertido preguntarle a ella. Pero al menos dime si ella no se sintió incomoda. Puede que solo sea una niña mas de las que seguramente vas a tener, pero me agrada mucho y es muy linda, sin mencionar que es hermana de Lisa Jonhson. Como mínimo me gustaría saber que fuiste amable con ella en la noche.

—Lo intenté.

—Eso quería escuchar. Puede que seas un llorón, y un tonto, también eres bastante ingenuo y algo neurótico, y es fácil manipularte, y te apegas a las personas muy fácil, y tus planes suelen fallar...

—¿Cuál es tu punto?— rodando los ojos con desdén, Lincoln interrumpió a su hermana, sabiendo que aquello se había convertido en una burla, y la incitó a tratar de dejar su broma de lado.

—Que pese a ser todo eso, eres también alguien lindo, amable, atento, cariñoso, comprometido, soñador y muy encantador. Eres un caballero, Lincoln, así que apuesto a que fue una experiencia agradable para Lily, no deberías preocuparte. No te puedo imaginar siendo agresivo en la cama con ella... al menos no aún.

—Tengo el estomago revuelto por los nervios, ¿Cómo se supone que la enfrente cuando despierte?

—Hazlo con normalidad, creo que, si tratas de convertir eso en algo mas grande o mas pequeño de lo que es, solo vas a conseguir que Lily se sienta mal. Es una niña, y es tu novia, solo trátala así, y deja que sea ella la que hable primero. Si quiere hablar, lo hará, y si no quiere, pues no te preocupes, ya me encargare yo de que escupa hasta el mínimo de los detalles. No te imaginas cuantas ganas tengo de que despierte para llenarla de preguntas.

—No creo que ella te tenga tanta confianza como para compartir algo así contigo— escéptico hasta el punto en que su nerviosismo se desvaneció, Lincoln hizo aquella observación.

—No necesito que me tenga confianza, solo que seda ante mis ataques, como ya lo ha hecho antes.

—Debería sentirme molesto porque digas algo así, pero la verdad ya estoy acostumbrado. Lo peor es que no dudo ni un poco sobre tus palabras. ¿No te cansas de ser alguien así?

—¿Te refieres a ser alguien tan encantadora? ¿O quizá a como soy alguien amable, confiable, responsable, buena conversadora y sobre todo buena persona?

—No, me refiero a como eres de insistente e invasiva con otras personas.

—Oh, eso. No, la verdad es que no me canso, no es agotador en absoluto.

—Bueno, al menos ya me siento menos preocupado, hablar contigo siempre me relaja... en realidad no, pero al menos esta vez sí fue así.

—Si, como sea, ahora que ya no estas ansioso, ¿puedes decirme que se sintió desflorar a tu primera chica?

—¿De qué hablas?

—Bueno, Lily era virgen, y no tienes amigos varones cercanos, así que puedes presumir conmigo que se siente hacer que una niña deje de serlo.

—Bromeas— sintiendo su estomago comprimirse y sus oídos taparse ante la subida de presión arterial gracias a su aumento en el ritmo cardiaco, Lincoln preguntó completamente en negación—... ¿Lily era en verdad virgen?

Mientras Las Hojas CaenDonde viven las historias. Descúbrelo ahora