La miró con detenimiento, era encantadora y por ello de vez en cuando le gustaba simplemente mirarla. Ella tenia ese rostro tan expresivo, tan claro para mostrar todo lo que pasaba por su mente, aun cuando ella misma no era la mejor haciendo eso.
No podía decir que ella era alguien tímida, pero realmente no sabía si existía algún adjetivo que la describiera correctamente, seguro que no, haría falta mucho mas que solo una palabra para ello. Le era fácil admitir que lo primero que le gustó de ella fue sin lugar a dudas su apariencia, pues era una chica linda, muy linda, tan linda que despertó en él aquella atracción inmediata, de la misma forma en que seguro lo hizo con el resto de aquellos varios compañeros en los primeros días de clase.
Y cuando al fin intercambió palabras con ella, supo que era una chica rara, pero encantadora. Su forma de hablar, las cosas que le gustaban, todo lo que sabia sobre temas al azar y como, pese a no ser muy activa en conversaciones, nunca dejaba de estar atenta y ser atinada en sus intervenciones. Incluso le pareció enternecedora aquella forma en que ella se sorprendió cuando surgió el tema de sus comics favoritos. Fue por ello que ambos se volvieron mucho más cercanos.
Eran los únicos del grupo que compartían aquel interés, entre otros tantos que descubrieron con el tiempo, pero, aunque ella le parecía tan atractiva, en parte era también su apariencia infantil la que le hacia sentirse renuente a pensar en ella como alguien de su interés. No dejando de lado el hecho de lo confundido que estaba por cuan parecida era ella a algunas de las hermanas que él había perdido en el pasado.
Aun cuando Anna le dio una reprimenda y él mismo aceptó su error, le tomó un tiempo dejar de ver a Lily como una versión adulta de aquella que fue su hermana bebé. No podía evitarlo, después de todo en su vida después de escapar se había topado ya con varias chicas que no solo se parecían a sus hermanas, compartían nombres con ellas. Lincoln se negaba a creer en cosas fantasiosas, pero con todo aquello a veces se preguntaba si en verdad la suerte o el destino existía.
Fue por eso que le fue más fácil verla como una hermana menor que como una chica que le interesara, y ya que ella se dejaba querer de esa precisa forma, como hermana menor, Lincoln solo enfatizaba aquello, temiendo sentir algo inapropiado por alguien tan joven. Era una gran ayuda que ella siempre le comparara con un hermano mayor.
Pero desde que la conoció, le fue imposible no entretenerse o identificarse con lo expresivo que era su rostro, era casi como si sus emociones permearan sin ningún filtro a través de sus ojos, de sus labios, de las pequeñas arrugas que se formaban en su nariz al fruncir el ceño. Lily era simplemente encantadora, por eso prestaba atención a su rostro en ese momento.
Se veía nerviosa, afligida, preocupada, pero al mismo tiempo, y puede que, por sobre todo eso, también bastante decidida. Como siempre, sus palabras parecían descomponerse en su nerviosa voz tratando de hablar sobre algo serio, y mas por instinto fraternal que por instinto amoroso, Lincoln extendió su brazo sobre la mesa y la tomó de la mano. Le regalo una sonrisa apagada, pero sincera y capaz de trasmitirle confianza.
Ella suspiró un par de veces y comenzó a hablar. Era como había pensado que sería, al menos al inicio, pues el tema que ella trajo a la mesa fue el acuerdo con Anna. No la iba a cuestionar, sería una muestra de cinismo inconcebible el hacerlo, después de todo era una razón más que válida para que terminara su relación. Estaba dispuesto a tomar la responsabilidad, pues siendo el adulto era él quien debió poner limites a toda esa tontería, no delegar las decisiones a su pequeña e inexperta novia.
Era incluso doloroso ver como es que Lily dudaba de sus palabras y parecía algo temerosa de expresar lo que quería. Pero no se detuvo, fue clara en como aquel acuerdo le parecía algo muy lindo, pero que cuando ocurrió el primer encuentro entre él y Anna, ella no sintió que pudiera soportar la angustia ni las imágenes desagradables que aparecían en su mente.
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Mientras Las Hojas Caen
FanfictionAntes de pensar en tu futuro, es buena idea dejar atrás tu pasado...
