Creo que no le he dado comida a Nemo antes de encontrarme aquí o antes de que me arrastran contra mi voluntad y mis múltiples negaciones de ir de compras. Aún era así de fácil negarme a probarme algo o comprar, simplemente podría observar a Alex y Max de un lado a otro de la tienda mientras yo me encontraba sentada en el glorioso sillón, jamás habría apreciado tanto un sillón hasta esa vez, pero sentía esta preocupación por Nemo. ¿Y si no le di comida? Pobre Nemo, si se muere culpare a Max y a Alex... y a Allen, porque fue él quien me lo regalo y me hizo cargo cuando apenas puedo conmigo misma. Además quiero echarle las culpas de todo.
-¿Que tal esto? -pregunta Alex mostrando una prenda de ropa. Me encogí de hombros en forma de respuesta.
-¡Mira esa camisa rosa! -informó Max a Alex, mostrando la susodicha.
-Mi ley de moda va basada en solo negro, pero es preciosa -le respondió ella.
-¡Otra Mia! Si no lo saben hay una variedad de millones de colores y Alex solo utiliza negro y Mia todos los oscuros que encuentre.
-Max, puedo escoger algo con color -corroboro ofendida.
-Claro que no, perdedora.
No quería buscar ropa, quería darme por aludida con el tema, pero el reto de Max saca mis casillas. Tenía marcado "orgullo" en toda mi calamidad aurora.
Me levanto y fulminadolo con la mirada fui en busca de ropa.
Me planteé buscar en la tienda de forma ligera, lo más atrayente, chillón y demasiado femenino para mí, fue lo que tomé de inmediato. No era que iba a ser justa en ello. Todo eso era demasiado para mí.
Volví hacia él con una sonrisa de triunfo, pero su sonrisa era burlona.
-Listo -le amenace con superioridad mostrando el arco iris que contemplaba en mis manos-. Mucho color.
-Ahora pruebalo, tienes que comprar al menos una -incitó Max levantando la ceja de forma confiada y burlona.
Su sonrisa de triunfo me dejó sin aire. Era obvio que Max no era tan tonto, la tonta era yo. ¿Como no se me había ocurrido? Si lo iba a hacer, tenía que ser algo que al menos me gustara. No iría con cosas que serian basura en mi armario. Otras personas les darían mejor uso que yo.
-Espera, si voy a comprar algo buscaré cosas mejores.
-Como prefieras.
Le di toda mi concentración a buscar algo que me gustara, que olvidé por completo el objetivo principal, no advertí el hecho hasta cuando le había pasado la ropa a Max.
-Negro, negro y blanco -comentaba él mirando cada prenda-, blanco, gris, gris otra vez, o mira que novedad más negro con blanco. Oh, una camisa blanca. Ningún color que no sean los nuetros. Al menos hay algunas bonitas -levantó la mirada para observarme con victoria destellando en sus oscuros ojos. En sus labios se moldeo una sonrisa impertinente-. Ya que te has tomado la molestia de buscar blusas deberías de probartelas.
-¡Si si si! -festejó Alex de que al fin hiciera algo que no fuera sentarme y observarlos.
No me negué porque era hora de comprar ropa nueva, por fin tenía algo de dinero que gastar y además lo que había escogido me gustaba. Entré a probarme las siete blusas que había conseguido. Las tres primeras me habían quedado bien, en ese instante me ponía una blanca de tirantes anchos en color blanco y tenía escrito "Paradise" y una bella imagen en blanco y negro que le acompañaba cuando Alex interrumpió en mi probador, no había bajado por completo la camisa así que ella me encontró mostrando mi sostén.
-¡Mira este pantalón! Es negro como te gusta y tiene su toque, mira estas parte rotas. ¡Es perfecto! Tienes que ponértelo y encontré este cardigan. Te irá genial -dijo enseñándome el dicho. Era de un estilo escocés de
rojo con negro, no estaba mal, pero era incómodo que se infiltrara en mi probador sin permiso, agradecí estar probandome camisas y no pantalones. Porque me habría encontrado en bragas y eso era mucho más penoso para mí.
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Black Angels
ParanormalMia Collins ha tenido que sobrevivir sin sus padres y familia. Vivir con su mejor amigo y la madre de él, le ha visto bien, pero cuando Chris, un chico bastante extraño llega a su vida, para vivir en su casa, la hace recordar mucho más las advertenc...
