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En la ancestral casa Black. Regulus y Rabastan estaban realizando los informes con las respectivas solicitudes. Intentaban tener todo perfectamente organizado, para así no dejar pasar ni el más mínimo detalle a la hora de exponer su caso y pedir la audiencia. Teniendo todo como corresponde lo deberían negarles nada.

Mientras ambos seguíam mirando los papeles se escuchó el bullicio en la casa. Ya habían llegado los de la orden. Siempre que llegaban era lo mismo, llegaban haciendo un gran ruido, haciendo notar su presencia en el lugar.

Regulus soltó un suspiro para luego guardar todos los documentos y salir a ver que era lo que sucedía, pero era dificl entender cuando todos hablaban a la vez. Solo bastó con ver la portada del profeta para entender la razón de tanto alboroto.

FUGA EN AZKABAN

Eso decía la portada.

Regulus se apresuró en tomar el profera para luego correr donde Rabastan a mostrarle lo que estaba pasando

—¿Qué? ¿Mi hermano escapó? ¿Como es que? ¿Por qué? ¿como? —Regulus tomó las mejillas de de Robastan

—Bastie, mírame, respira, todo está bien, intentaré averiguar algo, lo prometo

En Hogwarts...

Vela intentó pasar desapercibida ante los ojos de la mayoría, para evitar la mayor cantidad de problemas posibles. También fue velando por el bienestar de sus amigas y del resto de estudiantes, cuidando de los más pequeños y ayudándoles, tomando cada prueba que podría serle útil contra Dolores Umbridge.

Era algo que había formado parte de su rutina mientras mandaba constantes informes a Regulus de cómo iban las cosas dentro del castillo junto a cada evidencia recopilada, con la esperanza de que todo sirviera para hacer que Umbridge pase una buena temporada en Azkaban.

Vela deseaba que ella pagara por todo y lo iba a conseguir, ese deseo se iba a hacer realidad.

Algo que ella logró notar en este tiempo, es que cada vez eran más obvios los demás con sus movimientos y su actuar, solo era cuestión de tiempo para que los descubrieran y así fue.

—Es muy injusto —dijo Hannah—. Nos han castigado a todos

—Les dije que estaban siendo muy obvios —suspiro Vela—. Tampoco pueden ser injustos o tratar mal a Marietta, ella tampoco es culpable

—¡Pero ella nos delató! —exclamó Ernie

—Bajo los efectos del veritaserum, no es que los haya querido traicionar —volvió a decir la rubia—. En cualquier caso es muy ilegal lo que ha hecho Umbridge

—Estoy hablando con mi tía sobre esto, es inaceptable —Susan se veía muy molesta—. Nos tendrá a todos escribiendo en el gran comedor. Eso es abuso de poder

—Lo es —asintió Vela

—Tienes suerte, Vela, no tendrás que estar ahí —ella desvió la mirada, nerviosa, ante las palabras de Hannah—. ¿Vela?

—¿Te ha vuelto a castigar? —preguntó Susan—. Genial, ahora Hogwarts será cenizas

»¿Qué hiciste para que te castigaran?

—Le dije que podía meterse el té por donde no le da el sol —sonrió inocentemente

Los tres parpadean repetidas veces intentando procesar lo que acababa de decir la rubia. ¿Dónde estaba la chica dulce?

Nadie lo sabía, ahora entendían mejor porque un sol también es capaz de quemar

Para la hora del castigo, Vela les fue indicando a sus amigos las mejores formas para tratar su mano y ayudó personalmente a los más jóvenes. Claramente tomando evidencia de todo, luego haría un informe que mandaría a su padre.

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