— ¿Encontraste algo?
— No encontré casi nada de información de Keila.
— Entonces como vamos a saber que es lo quiere Pett con ella. Es evidente que su llegada en el hospital era para llevársela de ahí como fuese posible.
— Es como si alguien ha intentado eliminar toda su información. La pregunta es ¿por qué?
— Esto es muy raro. A menos de que en verdad si haya algo oscuro detrás de todo eso.
El quejido de dolor provocó que el azabache y el castaño se acercaran rápidamente hacia la pelirrubia con un semblante de preocupación.
— ¿Esta bien? ¿Dónde te sigue doliendo?
— Me duele todavía un poco el cuerpo. Pero ¿qué estaban haciendo ustedes?
— Tómate esta pastilla, te hará bien – el castaño le dio la pastilla y le pasó la botella de agua.
— Gracias – le entregó la botella de agua – No has respondido mi pregunta.
— Más bien queremos preguntarte... ¿tienes más familiares?
— Desde que tengo conocimiento, no. Mis padres nunca me han hablado de mis demás parientes, ni siquiera conozco a mis abuelos.
Vendetta se quedó pensativo ante su respuesta. En esos años tenía mucho conocimiento cuando los parientes han originado un mundo de criminalidad dentro de los países, surgiendo su propio mundo a base de sangre, injusticias y poder. Algunos de sus hijos han muerto en manos de sus enemigos, otros siguen su legado y otros se desvinculan de ese mundo para una mejor vida llena de tranquilidad y paz, pero que en algunas de las ocasiones se ha interrumpido por los errores cometidos de sus padres.
Podía concluir que esta última podría ser la razón de que Keila no haya conocido algún otro familiar. Sus padres nunca han hablado de sus demás familiares con la pelirrubia ni lo han comentado en caso de que estén viviendo en otro país. Si ella tiene muchas sospechas de lo que realmente le ha ocurrido a su madre y de la forma tan extraña que se han comportado en todos esos años, eso solo cabe indicar que si alguno de ellos ha tenido un pasado que los une al mundo criminal, es por eso que ahora la buscan a ella.
Aun no sabía quién era ese mafioso, tampoco tuvo tiempo para investigar sobre la persona en cuestión para irrumpir de ese modo su tranquilidad. No había dudas de que fuera uno de sus enemigos, pero entre el más que furor podía hacerlo es Pett.
Pero ¿cómo dio con su paradero?
— ¿Por qué me preguntas eso?
— Curiosidad – la pelirrubia frunció el ceño ante su respuesta – No pongas esa cara, solo es simple curiosidad para entender por qué esa gente iba por ti.
— Cabe recalcar que esa gente primeramente te buscaba a ti. Después de que notaron mi presencia, fue que se han interesado en mí – suspiró frustrada – No estoy entendiendo nada, todo es muy confuso.
— Yo pienso que es a los dos. Se que va a sonar loco mis conclusiones, pero ustedes dos tienen algo que los une, de una u otra forma sus familiares tuvieron algo que ver en el pasado para que un mafioso esté atrás de ustedes.
— Lo único que me une a mis enemigos es que los delataba o les hacía perder mercadería, además que me gusta jugar sucio para que aprendan que conmigo nadie se mete. Solo soy una persona en busca de venganza en contra de esa gente que arruinó mi vida, principalmente de Pett.
— Y si la persona que llegó a la casa... pueda que sea ese mafioso.
— ¿Cómo me va a encontrar ese idiota? – preguntó irónico.
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El poder de Vendetta
ActionQuién iba a pensar que un simple Vendetta pudiera ser más que el mismísimo demonio. Un loco asesino con sed venganza que no tiene escrúpulos. Su única misión es acabar con las personas que lo traicionaron y asesinaron a lo más preciado que tenía.
