Capitulo 1

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— ¡Se escapa por el otro lado!

Disparos y más disparos se escucharon en medio de una persecución policial. Hace dos horas, tuvieron la ubicación de Vendetta, el criminal más buscado del país y uno de los más peligrosos que pudiera existir.

Vendetta trepó por una de las terrazas al darse cuenta muy tarde de que la policía lo estuvo siguiendo hace media hora. Corrió, saltó y dio piruetas cada vez que caía en el suelo, algo muy normal para él. Los demás policías que estaban abajo lo seguía desde sus automóviles. Las personas que al ver su presencia se escondían en sus casas y otros se alejaban de los sitios.

No sabían lo que estaban pasando, todo es muy confuso para ellos. El ruido de cosas cayendo se escuchaban por toda la redonda, la policía no le importaba dejar desastre a su alrededor con tal de alcanzar al Vendetta.

Mientras tanto, el Vendetta solo tenía una sonrisa burlona en su rostro, tenía la capacidad y la habilidad perfecta para escabullirse de la policía, sabía que en unos metros más adelante, alguien lo esperaba.

Cuando llegó a un pequeño barrio donde sus casas estaba tan pegados unas a las otras y solo una escalera era que conectaba, Vendetta bajó sin perder ni un segundo, no podía bajar la guardia hasta llegar a su destino.

Su sonrisa burlona no desaparecía de su rostro, ya contaba las veces que la policía lo encontraba y lo perseguía sin cansancio, pero de una u otra forma se encargaba de desaparecer de su mapa sin dejar rastro. Eso le causaba risa al ver que lo tenían a centímetros y eran tan lentos contra una persona que la experiencia lo dejó como un pase gratis a la adrenalina de desaparecer.

Corrió sin descanso por debajo de un puente desolado y sin agua. Podía escuchar los gritos de los policías diciendo por donde se estaba dirigiendo. Subió por una escalera metálica, al estar arriba miró por todos lados buscando a lo que parecía su objetivo, que al verlo a unos metros más adelante le dio la señal de que estaba bien.

La motocicleta arrancó, dejando el pequeño escondite.

— Pensé que te habían atrapado — le dió el casco — Te tardaste cinco minutos.

— Eso no es nada — bufó burlesco mientras se ponía rápido el casco y subía a la motocicleta — Son tan lentos a lado del mismísimo demonio. Me decepcionan mejor.

La motocicleta se metió por uno de los callejones que tenía salida a la calle principal. La policía llegó dos minutos después, y fue demasiado tarde.

— ¡Se escapó, carajo!

Dy

El poder de VendettaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora