El día comenzó de manera bastante normal para Takemichi. No esperaba mucho; después de todo, sus cumpleaños solían pasar desapercibidos desde hacía algunos años. No era que le molestara, simplemente había dejado de esperar sorpresas o celebraciones desde que su vida se había complicado tanto. Pero esta vez era diferente.
Desde que despertó, había una sensación ligera en el aire, como si algo estuviera a punto de suceder. No sabía exactamente qué, pero su intuición le decía que este día no sería como los demás.
Se encontraba en la sala, terminando de alimentar a Shinichiro, cuando el sonido de un motor deteniéndose frente a su casa lo sacó de sus pensamientos.
Frunció el ceño, algo confundido. ¿Quién vendría tan temprano? No estaba esperando visitas y, además, no era de esas personas que recibían sorpresas.
Con cuidado, dejó el biberón a un lado y se acercó a la ventana. Cuando vio el auto familiar de Manjiro estacionado frente a su casa, su confusión solo aumentó. ¿Qué estaba haciendo aquí?
No habían quedado en nada especial para ese día, y aunque últimamente las cosas entre ellos habían estado menos tensas, Manjiro no solía aparecer sin previo aviso.
Antes de que pudiera reaccionar del todo, la puerta se abrió y Manjiro entró con su típica expresión relajada, como si llegar sin avisar fuera lo más normal del mundo. Sin embargo, había algo en su mirada que indicaba que estaba tramando algo.
—Feliz cumpleaños, Takemichi —dijo con una sonrisa suave, avanzando hacia él.
Takemichi se quedó sin palabras por un momento. ¿Manjiro recordando su cumpleaños? Era raro. De hecho, era casi surrealista.
Le devolvió una pequeña sonrisa, aún sorprendido.
—Gracias —respondió, acariciando la cabeza de Shinichiro, quien estaba en su silla de bebé, jugando con una pequeña manta—. No esperaba que vinieras.
Manjiro alzó una ceja, como si la declaración le resultara absurda.
—¿No esperabas que viniera? —repitió, fingiendo estar ofendido—. ¿De verdad pensaste que iba a dejar pasar el cumpleaños de la madre de mi hijo sin hacer algo especial?
Takemichi soltó una pequeña risa, sacudiendo la cabeza.
—No sabía que los cumpleaños te importaran tanto.
Manjiro sonrió con algo de diversión en los ojos, pero luego su expresión se tornó un poco más seria.
—Hoy es diferente.
Takemichi parpadeó, sorprendido.
—¿Diferente? ¿Por qué?
En lugar de responder, Manjiro cruzó los brazos y dijo con firmeza:
—Vamos a salir. Los tres.
Takemichi lo miró fijamente, tratando de procesar sus palabras.
—¿Salir? ¿Adónde?
—No te preocupes por eso —respondió Manjiro con una sonrisa traviesa—. Es una sorpresa. Solo vístete, y trae a Shinichiro. Vamos a pasar el día como...
Se detuvo un momento, como si le costara encontrar las palabras adecuadas.
—Como una familia.
Takemichi sintió su pecho apretarse al escuchar aquello. ¿Una familia?
El concepto resonó en su cabeza de una manera extraña, pero no desagradable. En su corazón, siempre había deseado que Manjiro los viera a él y a Shinichiro como más que simplemente personas con las que compartía un lazo de sangre. Quería algo más profundo. Algo real.
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El Amor De madre
FanficTakemichi, un joven Omega de 22 años y padre soltero, lucha por superar el dolor Atrapado en el mundo de la prostitución, Takemichi se esfuerza por brindar un mejor futuro para su hijo, Shinichiro. A medida que Takemichi enfrenta su pasado y busca p...
