Shoko se encontraba dentro del consultorio de la escuela cuando una presencia imposible se manifestó fuera del edificio.
La energía maldita de Satoru Gojo.
No tenía sentido. Gojo y Yuki se encontraban a más de nueve mil kilómetros de distancia. Esa misma mañana Yuki le había enviado un mensaje diciéndole que saldrían a recorrer Atenas. Incluso para alguien como Gojo, era imposible aparecer allí.
Pero aun así, estaba ahí.
Satoru Gojo se encontraba de pie frente a la consulta, sosteniendo en sus brazos a Yuki. El estado de la joven le heló la sangre a Shoko: su cuerpo estaba completamente demacrado, cada hueso se marcaba bajo la piel de un tono ceniciento, y la energía maldita que emanaba de ella era apenas perceptible, débil, inestable.
¿Qué había pasado?
Shoko no dijo nada. No hizo preguntas. Simplemente los hizo pasar de inmediato.
No mencionó la sangre que corría desde la nariz del albino, ni lo errática que se sentía su energía maldita, ni la forma irregular en que respiraba. Todo eso podía esperar.
Primero, Yuki.
Mientras trabajaba para estabilizar a su amiga, Shoko podía escuchar a Gojo detrás de ella, respirando con dificultad, como si mantenerse en pie fuera un esfuerzo consciente. Aun así, no se movió ni un centímetro de la camilla.
Una vez que Yuki estuvo fuera de peligro inmediato, Shoko se giró por fin hacia él.
—Habla —dijo, sin rodeos.
Satoru apenas le dio un resumen. Una maldición de grado especial había atacado a Yuki mientras él se encontraba lejos. Cuando logró llegar hasta ella... ya estaba así.
Eso fue todo.
Pero Shoko entendió lo que no fue dicho.
Gojo Satoru había roto el límite de sus propias habilidades. Había forzado su técnica maldita para reducir el espacio entre Atenas y Tokio, algo que en cualquier otra circunstancia lo habría matado. Y lo había hecho sin dudar.
Por ella.
En ese momento, Shoko comprendió que Satoru Gojo era capaz de lo imposible por mantener a salvo a Yukiko Momo.
.
.
.
—¿De verdad... no recuerdas nada más? —la voz de Satoru sonó menos segura de lo que debería.
—Satoru, no estoy jugando —respondió Yuki, confundida—. ¿Qué pasó? ¿Qué hago aquí?
Shoko observaba a la pareja en silencio. No había rastro de fingimiento en Yuki; realmente había olvidado todo lo ocurrido desde el ataque.
—Fuiste atacada por una maldición en Atenas —comenzó Shoko— y... —hizo una breve pausa, midiendo sus palabras— estuviste inconsciente durante casi un mes.
La confesión cayó como un golpe.
Un mes.
Yuki no recordaba nada. No el ataque, no el dolor, no el miedo. Solo ahora entendía el cansancio que marcaba el rostro de Satoru. Conociéndolo, sabía que no se había separado de ella ni un segundo. También comprendía por qué su propio cuerpo se sentía tan pesado, tan ajeno.
—¿Cuánto tiempo tengo que estar aquí? —preguntó en voz baja.
La idea de haber pasado un mes encerrada allí le provocaba ansiedad. Casi había muerto. No recordaba nada. Y ahora, ni siquiera sabía cuándo podría irse.
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JUNTOS; Gojo Satoru
Fanfiction-JUJUTSU KAISEN FANFIC Gojo Satoru x oc fem | Los personajes de Jujutsu Kaisen no me pertenecen, son propiedad de Gege Akutami. | Las imagenes utilizadas en esta obra NO son de mi autoria, todos los creditos a sus respectivos creadores. | Esta histo...
