Era un sábado por la tarde, y el clima era perfecto: ni demasiado caluroso ni demasiado fresco.
Satoru había convencido a Yuki de acompañarlo a un pequeño parque que había descubierto cerca de la escuela, un lugar tranquilo y escondido entre los árboles, ideal para escapar del bullicio y pasar un rato relajado.
-Vamos, Yuki, date prisa -decía Satoru mientras caminaban por un estrecho sendero cubierto de hojas-. Te prometo que este lugar te va a encantar. Confía en tu increíblemente apuesto guía.
Yuki lo siguió con una sonrisa, acostumbrada a sus repentinos arranques de energía y entusiasmo. A pesar de que él siempre parecía tener todo bajo control, había algo infantil en su forma de ser que la hacía sentir cómoda, como si el tiempo no importara cuando estaban juntos.
-¿Estás seguro de que no nos hemos perdido? -preguntó, divertida, viendo cómo Satoru miraba a su alrededor con una ligera expresión de duda.
-¡Por supuesto que no! -respondió él, llevándose una mano al pecho en un gesto exagerado de ofensa-. Solo estamos... explorando un poco más de lo que planeé.
Yuki rió suavemente, agitando la cabeza. Justo cuando estaba a punto de proponer regresar, Satoru se detuvo y señaló con entusiasmo:
-¡Ahí está! -exclamó, corriendo hacia un pequeño claro rodeado de altos árboles. En el centro había un lago tranquilo, con agua tan clara que se reflejaban perfectamente los colores del cielo.
Yuki se quedó sin aliento por un momento, admirando la belleza del lugar. Era como si hubieran descubierto un rincón escondido del mundo, donde solo ellos dos existían.
-Es hermoso, Satoru -dijo finalmente, acercándose al borde del lago.
-Lo sé, lo sé -respondió él, inflando un poco el pecho como si hubiera creado el paisaje él mismo-. Pensé que podríamos pasar un rato aquí, sin interrupciones. Traje algo de comer y... -se detuvo, sacando de su mochila una manta que extendió en el suelo-. Et voilà. Tu príncipe también piensa en tu comodidad.
Yuki se sentó en la manta, sintiéndose un poco avergonzada de lo bien que había planeado todo. A veces, Satoru podía sorprenderla con su atención a los detalles, aunque lo disfrazara de espontaneidad.
-Así que... ¿qué más trajiste? -preguntó, tratando de aliviar la ligera incomodidad que sentía en su interior.
-Magia, encanto y... -sacó una caja con comida, dos botellas de jugo y un par de libros- ...sabores irresistibles y lecturas exquisitas.
-¿Libros? -arqueó una ceja-. ¿Quién eres y qué hiciste con Satoru?
-Oye, me costó mucho encontrar uno que no tuviera demasiadas palabras difíciles -bromeó-. Pero este... este creo que te va a gustar.
Yuki tomó el libro, sorprendida. No era común que él le recomendara algo para leer. Lo miró de reojo, y por un momento se preguntó si él sabía cuánto apreciaba esos pequeños gestos. Pero Satoru ya estaba concentrado en abrir la caja de comida, ajeno a sus pensamientos.
-Mira, hice onigiris -dijo con orgullo, sosteniendo uno frente a ella-. Bueno, Shoko me ayudó un poco, pero la idea fue mía.
-¿Shoko ayudó o hizo casi todo el trabajo? -preguntó Yuki, levantando una ceja con escepticismo.
-Eres muy desconfiada -bromeó Satoru, dándole un suave empujón en el hombro-. Pero está bien, ella hizo la mayoría. Aunque yo los envolví.
Yuki rió, aceptando el onigiri y tomando un bocado. Estaba delicioso, con el equilibrio justo de sal y suavidad. Satoru la observó con una sonrisa, esperando su reacción.
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JUNTOS; Gojo Satoru
Fanfiction-JUJUTSU KAISEN FANFIC Gojo Satoru x oc fem | Los personajes de Jujutsu Kaisen no me pertenecen, son propiedad de Gege Akutami. | Las imagenes utilizadas en esta obra NO son de mi autoria, todos los creditos a sus respectivos creadores. | Esta histo...
