Capítulo 20

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—Lo siento, pero no me interesa —su voz firme y decidida sacó a Satoru de su ensueño, obligándolo a mirarla—. Quizá para ustedes sea conveniente mi ausencia y la eliminación del linaje del clan Gojo, pero no aceptaré este trato. Esta decisión pudieron haberla discutido con nuestros padres cuando aún éramos niños, antes de que todo esto ocurriera. Ustedes sabían de nuestro matrimonio desde el día en que se celebró. Amo a Satoru, y estar con él no es una decisión que les incumba.

La mujer de cabello azabache no flaqueó ni un segundo. No le importaba que Satoru hubiera dudado; lo conocía lo suficiente para saber que sería capaz de sacrificarlo todo con tal de darle una vida pacífica. También entendía perfectamente por qué los ancianos habían elegido este momento para hacer esa propuesta. ¿Qué mejor ocasión que aquella en la que ella había mostrado su mayor vulnerabilidad? Para ellos, sacarla del tablero con la excusa de la seguridad era un movimiento lógico.

Los ancianos siempre habían despreciado a Satoru. Lo supieron desde el instante en que empezó a cuestionar sus órdenes, desde que se volvió demasiado poderoso para ser controlado. El hechicero más fuerte era también la mayor amenaza para el frágil equilibrio de poder que sostenían. Y la posibilidad de una descendencia aún más poderosa hacía temblar esos cimientos.

Yuki lo entendió con claridad.

Ella era la debilidad que pretendían usar.

—Momo —intervino uno de los ancianos—, esto no es un asunto de amor. Tú misma te has mantenido alejada del mundo de la hechicería. Esta es una oportunidad para desligarte completamente.

—Nunca ha sido decisión mía mantenerme al margen —respondió sin titubear—. Ustedes fueron quienes limitaron mis misiones a aquellas vinculadas a Satoru. Pero si tanto desean mi regreso, volveré mañana mismo como médica junto a Shoko Ieiri en la Escuela Técnica de Hechicería de Tokio. Y no lo olviden, señores: no soy solo una incubadora para la futura progenie del clan Gojo. Soy una hechicera. Tengo la capacidad de amplificar el poder de aquel a quien me una y poseo energía maldita inversa capaz de curar heridas mortales.

El silencio fue cortado con brusquedad.

—Gojo, ¿cuál es tu posición? —preguntaron, ignorando deliberadamente a la mujer.

Por supuesto que no se conformarían con una sola negativa. Su última carta era Satoru.

El albino dio un paso al frente, su expresión tranquila pero peligrosa.

—Yuki ya habló —dijo—. Nuestra unión no se romperá.

No hubo más palabras.

La joven pareja abandonó la sala, y al llegar a la entrada del edificio, Satoru tomó la mano de Yuki y la llevó de regreso a casa.

Apenas tocaron el suelo del vestíbulo, Yuki soltó su mano. Un par de empleadas recorrían el lugar.

—Salgan todas —ordenó, con la voz cargada de enojo.

Cuando quedaron solos, lo miró de frente.

—¿De verdad consideraste esa opción?

—Yuki, no exa—

—¿Que no exagere? —lo interrumpió—. Satoru, pensaste en romper nuestro matrimonio. ¿Acaso significo tan poco para ti?

—Sabes que no es así —respondió, frustrado.

Claro que lo había considerado. Si con eso podía mantenerla a salvo, viviría con el corazón roto sin dudarlo.

—Quiero que estés lejos de toda esta mierda —confesó—. Yuki, si te hubieras visto... Tenía tanto miedo de perderte.

—¿Y creíste que esa era la mejor opción? —su voz se quebró—. ¿Alejarme de todo lo que conozco? ¿De mis amigos? ¿De ti?

—Yuki...

—No quiero saber nada de ti. Solo... déjame sola.

Salió de la habitación sin mirarlo atrás. Le dolía demasiado. ¿Era tan difícil ser feliz en su mundo? Pensó que al dejar la escuela todo sería más sencillo, pero la presión del clan, el encierro y ahora esto le demostraban lo contrario.

Ella solo quería una vida tranquila con Satoru. Quizá no lejos de las maldiciones, pero sí juntos. Él como profesor. Ella asistiendo como médica. Nada más.

Se encerró en su antigua habitación, un lugar que casi no había vuelto a habitar. Esa noche no compartiría la cama con él. Lo amaba con una intensidad que dolía. Y saber que había considerado dejarla la destrozaba.

Las lágrimas llegaron sin permiso. La presión en su garganta le impedía hablar; solo suaves sollozos escapaban de sus labios.

Los pensamientos intrusivos no tardaron en aparecer.

¿Estaría Satoru mejor sin ella?
¿Era ella quien frenaba su crecimiento?

No supo en qué momento el sueño la venció. Los primeros rayos de la mañana la trajeron de vuelta a la dolorosa realidad.

Sin ánimo, se levantó. Hoy no quería verlo. Dejó una nota en la mesa del comedor explicando que estaría fuera y que no deseaba hablar. El auto que Satoru le había regalado por su último cumpleaños seguía allí.

Condujo durante horas sin rumbo fijo, hasta que el mar apareció ante sus ojos. La playa estaba desierta; el otoño se despedía y el frío comenzaba a instalarse.

La arena húmeda se hundía bajo sus pies descalzos. La brisa le golpeó el rostro, despeinando su cabello. Poco a poco, la calma empezó a envolver su corazón, al ritmo constante de las olas.

Había apagado el celular en la carretera. Satoru no había dejado de llamarla, y solo respondió una vez para asegurarle que estaba bien y que volvería más tarde.

Pensó en ir con Ume y los hermanos Fushiguro, con Geto y las gemelas, incluso en refugiarse con Shoko en la escuela. Pero todos esos lugares serían los primeros donde Satoru la buscaría.

Sabía que huir así estaba mal. Pero necesitaba pensar.

Ojalá la firmeza que había mostrado frente a los ancianos siguiera recorriéndole las venas. Sin embargo, toda esa seguridad y ese fuego se habían desvanecido en cuanto pisó la casa que compartía con Satoru, el hogar que ahora sentía amenazado.

Odiaba a los ancianos y jamás les daría ese gusto, menos aún si eso implicaba controlar todavía más a Satoru. En ese momento, escuchando su propuesta, había sabido que la respuesta era un rotundo no. No quería alejarse del albino.

Pero, tal vez...
tal vez Satoru tenía razón.

Quizá estar lejos de ese mundo sería lo mejor.

Porque el mundo de la hechicería no había hecho más que romperle el corazón.




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Hola, hola ✮⋆˙

Un nuevo capítulo, espero les guste >⩊<

Quería subir uno antes, pero me toco práctica clínica y lo único que hacía al llegar era dormir ૮꒰◞ ˕ ◟ ྀི꒱ა

AVISO AVISO

Próximamente subiré una historia de Suguru Geto ദ്ദി◝ ⩊ ◜.ᐟ

Les iré dando aviso con el tiempo, así que estén atentos 𐔌՞. .՞𐦯

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Bye ૮ • ﻌ - ა

JUNTOS; Gojo SatoruHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora