"Algo no esta bien"
Fue lo primero que pensó Zeref al momento de agacharse y tocar por un momento la tierra debajo de él. Algo se sentía diferente y era fácil imaginar quien era el culpable de que todo estuviera cambiando y nadie se diera cuenta de ello.
-¿Que estas tramando, Irene? -Fue lo que susurró aquel mago oscuro.
Invel a su lado solo lo miro en silencio mientras se acomodaba las gafas. Mirando detrás de ellos, se encontraba su ejercito descansando antes de volver avanzar. Habían tomado una pequeño descanso para cambiar de ropas a su emperador, pues las anteriores, se habían quemado por culpa del hermano de su alteza.
Regresando con Zeref. Aunque Irene Belserion era una maga excepcional, era difícil imaginar que es lo que ella tramaba en realidad. A pesar de que la había reclutado desde hace mucho tiempo, solo dejaba que actuara con libertad bajo ciertas condiciones. Claro, tampoco es como si deseara hacerla enojar como que ella tampoco deseara hacerlo enojar. Simplemente, dejaba que ella hiciera lo que quisiera solo que no se metiera en sus asuntos.
Era de esa manera en la que funcionaba la relación que tenían. Era de esta manera en la que los magos que se encontraban bajo su mando, también funcionaban.
Soltando un pesado suspiro y moviendo su cabeza de un lado a otro, simplemente se volvió a levantar y sacudió sus manos. Mirando a su alrededor en el proceso, observó con atención como las llamas de Natsu fueron capaces de llegar hasta ese lugar a pesar de que ya habían avanzado de donde había peleado con él originalmente. La tierra se había quemado, toda la naturaleza a su alrededor había sido consumida. Era imposible que la vida volviera a existir en ese lugar.
"Algo no esta bien"
Volvió a pensar mientras se alejaba de aquellos humanos que solo se encontraban ahí para morir por él.
"El fuego de un dragón, las llamas del infierno de un demonio y el cuerpo de un simple humano como recipiente de esos dos."
Natsu no era un humano del todo, una vez fue su hermano menor, una vez lo amó con todas sus fuerzas que hizo todo lo posible por regresarlo a la vida cuando la misma terminó junto con sus padres por culpa de los dragones que destruyeron todo. Y lo logró, aunque con ello, una maldición sería la que cargaría a partir de ese momento y su deseo de vivir juntos no se pudo lograr porque temía hacerle daño a ese pequeño niño. Temía arruinar aquella gran sonrisa que siempre le dedicaba. Temía arruinar aquellos momentos que vivió a su lado antes de decidir dejarlo ir con Igneel y no volver a verlo para que dudara sobre la decisión que tomo en ese momento.
Hasta ese momento, se dio cuenta que sus manos no estaban del todo limpias.
Arrugo un poco el ceño, hizo puño sus manos. Soltó un pesado suspiro ante la frustración que estaba sintiendo.
Era su pequeño hermano, al mismo tiempo que era un mero desconocido. Creía que ya no le iba afectar volverlo a ver y pelear contra él a pesar de aquel lazo que los unía. Pero a pesar de todo, aún le costaba engañarse. A pesar de que le había dicho que era muy tarde para que él tuviera oportunidad alguna de detenerlo, una pequeña parte de él quería creer que aún había un poco de aquella esperanza.
Más sin embargo, eso no era lo único que lo perturbaba. Había algo más, algo más fuerte que era capaz de causarle escalofríos y que golpeara en repetidas ocasiones el piso con su pie.
Esa ultima vez que lo vio. Sintió algo más que le hizo doler el pecho mismo. Las palabras ya estaban dichas y aquella sed de venganza, ya estaba puesto sobre la mesa. Pero también, era la primera vez que empezaba a dudar de sus propias acciones.
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Proteger
FanfictionPorque lo primero que quería era proteger a su familia y en especial a ella. Pero había cosas que él no podía decir. Nota importante: El sitio de Wattpad, es usado como medida de precaución ante el anterior robo de historias que se sufre. Por favor...
