Capitulo 29

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Laura

Mi cerebro se enciende, tan de pronto como cuando prendes un televisor, en el momento en el siento un frío martirizador, mi cuerpo se tensa, mi piel se eriza por un frío que al mismo tiempo de hacerme temblar, también me quema.

Mi cuerpo está reaccionando a algo a lo que mi cerebro todavía no procesa, ni entiende, pero poco a poco mis otros sentidos comienzan a surgir.

Escucho voces lejanas y no puedo entender lo que dicen, ni las puedo distinguir, no las conozco, o por lo menos no en este momento. Mi nariz comienza a percibir humedad, como si acabará de salir de una piscina, comienzo a percibir mucho más, me duele la cabeza y la tengo muy pesada, frunzo el ceño intentando abrir los ojos de una maldita vez, pero fallo, el corazón me late muy deprisa como si quisiera decirme o advertirme de algo, pero estoy demasiado perdida, demasiado atontada para darme cuenta de lo que es.

¿Estoy drogada acaso?

Es imposible, yo no haría eso..

A menos que...

Mi mente reproduce los últimos recuerdos que tengo...

Los papeles en mi mano temblorosa..

Los nervios y nauseas al ver el positivo en el papel.

La falta de aire y el como las paredes comienzan a tragarme viva, la sensación de estar callando en un pozo sin fondo, unas manos sosteniendome, agitandome, luego un pinchazo...Nisiquiera recuerdo donde lo sentí y luego oscuridad total.

Todo fue real..

¿Qué demonios?

Los espasmos de mi tembloroso cuerpo no me permiten sentir mucho más, estoy como entumecido y no me siento mi cuerpo y tengo mucho frío. Las voces se hacen más claras, por su agudeza deduzco que son hombres, pero ningun hombre conocido.

Esto no es bueno.

Hago un nuevo intento de abrir los ojos y esta ves si lo consigo, pero no logro divisar lo que esta pasando a mi alrededor porque algo helado cae sobre mi cuerpo haciéndome temblar y mis oídos perciben el sonido de ese líquido helador chocar contra mi inmóvil cuerpo, mi pecho se agita nuevamente, buscando respirar de alguna forma en el momento en que mi cuerpo es nuevamente azotado por el líquido frío.

Agua.

Mierda, esto no está bien.

Trato de mover mis manos pero, es justo cuando noto que las tengo amarradas detrás de mi cuerpo y...estoy¿sentada? si eso creo, vuelvo a abrir los ojos con fuerza sin importar las gotas de agua sumamente fría que me recorren modestamente y algunos entran para mis ojos causando una molestia de cojones.

—No más agua.—Dice alguien que no logro divisar, veo borroso por culpa del agua en mis ojos e intento pestañear varias veces intentando eliminar la molestia.—Nuestra invitada se ha despertado.—Anuncia con cierta arrogancia en su voz.—Ya era hora reinita.—

Abro los ojos y los cierro varias veces hasta que mi vision se normaliza lo sufiente para ver al hombre que tengo delante, me encuentro con un hombre de mediana edad, el cabello teñido de blanco que contrasta con el traje negro que tiene puesto, un abrigo ancho y cerrado con gorro y un pantalón algo ajustado pero al mismo tiempo suelto del mismo color, su cara me suena, estoy segura que he visto a ese hombre en algún lado. Diviso varios hombres más alrededor de él, pero sin duda el es el lider, por lo que no le presto atención a los demás.

¿Estoy en un sótano o algo así? muy típico de los secuestros, yo atada de manos y piernas a una silla de madera bien asegurada, el lugar a mi alrededor húmedo y parece hasta...abandonado a pensar de que las personas a mi alrededor parecen estar viviendo aquí desde hace algún tiempo.

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⏰ Última actualización: Apr 22 ⏰

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