Parte 5

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Dia 5

El sol se ocultó temprano, como si estuviera escondiéndose de algo. Ayer, cuando llegué, me encerré en el cuarto; me escondí al igual que el sol. Me sentía abrumada por lo ocurrido con jade.

La alarma del móvil sonó, marcando la hora de marcharse. Me despedí del cielo en silencio, y justo antes de cerrar las puertas del balcón, Sander apareció.

− ¿Ya te vas? -preguntó.

A simple vista parecía tranquilo, pero algo en su mirada decía lo contrario; había una inquietud disfrazada de calma.

−Si−respondí.

No dijo nada más, solo se quedó ahí, parado, observando mi rostro detalladamente. Después de unos segundos de silencio, habló de nuevo:

− ¿Estás bien? Te noto extraña.

−Si, estoy bien− asegure.

Intenté sonar calmada, lo suficiente para no levantar sospechas. Pero la verdad era otra: no me sentía bien. Ayer apenas pude dormir; pasé toda la noche entera pensando en Jade..., y en su tonta sonrisa que, por más que intentara, no lograba borrar de mi mente.

Lo que no tomé en cuenta fue que Sander era un experto leyéndome. Por supuesto, no creyó ni una palabra.

− ¿Segura estás bien? - insistió, acercándose a mí con paso vacilante −. Si algo te pasa, puedes decírmelo. Estoy aquí para escucharte.

¡Diablos! ¿Desde cuándo esas palabras se han vuelto mi punto débil?

Suspire con pesadez. Era inútil seguir ocultándolo.

−Cuando era una niña, tuve una mejor amiga llamaba Jade. Ella era como una hermana para mí, pero−incline la cabeza−. Me traiciono. Y por eso me alejé de ella.

Sander no dijo nada. Solo me escuchaba en completo silencio, como si no quisiera dejar escapar ni una sola palabra o detalle.

−Pero de alguna forma logro encontrarme e ingresar al mismo colegio que yo. Desde entonces no ha parado de seguirme y de molestarme.

− ¿Por qué te sigue? - pregunto de pronto Sander, con curiosidad.

Alcé la mirada enseguida.

− ¿Por qué? Por qué quiere explicarme la razón de su traición, pero yo no quiero hablar con ella− respondí, apretando levemente los puños.

−Adira, tranquila...

− ¡No quiero tocar temas del pasado! ¡¿Por qué tendría que hacerlo?! - exclamé, exaltada, sintiendo como la rabia y la tristeza recorrían mi cuerpo−. ¡Odio hablar de mi maldito pasado!

Sander, al escuchar aquello último, bajo la mirada. Empezó a frotarse las manos, nervioso. Ese gesto me dio mala espina.

−No quiero presionarte, Adira, pero..., creo que deberías hablar con ella−dijo en voz baja, sin atreverse a mirarme.

Y no tenía que hacerlo, sabía perfectamente cuál era mi expresión ante su respuesta.

Lo miré con el ceño fruncido, sin poder creer lo que acaba de escuchar.

− ¡¿Qué?! - exclame, furiosa−. ¡¿Acaso no escuchaste nada de lo que dije?!

−Si, lo escuché... solo que...

− ¡¿Entonces por qué me dices eso?! - lo interrumpí, alzando la voz un poco más.

Sander intento acercarse para calmarme, pero yo retrocedí, alejándome de él.

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⏰ Última actualización: Jun 14 ⏰

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