3. PATINAR NO ES LO MÍO
Al final cogí el bus para llegar a casa del Señor Rogers. Los miembros del personal me habían dejado entrar y me habían dicho que me esperara en una sala delante de su despacho. Aproveché para contar las cámaras de seguridad que tenía la sala. Encontré tres y reconocí que una de las cámaras era térmica.
- ¿Sofia? - me giré para ver de dónde venía la persona que me había llamado.
- Andrew, ¿qué haces aquí? - Andrew era un compañero de la MI5 y habíamos entrenado juntos muchas veces.
- El hijo del Señor Rogers. ¿Y tú?
- La hija. ¿Significa que iremos al mismo internado?
- ¿No lo ponía en tu archivo? Robert es hiperactivo, por eso va a otro internado.
- Sofia Lewis y Andrew Green. - nos llamó el secretario del Señor Rogers antes que pudiera responder a Andrew.
- ¿Sabías que iríamos a esta reunión juntos?
- El Agente Bonner no me lo dijo ayer cuando llamó. - el secretario nos guió dentro del despacho. Era una sala más grande que la sala de estar de mi nueva casa. En el medio había una mesa de escritorio con un ordenador y varios papeles que parecían importantes. El Señor Rogers, un hombre que debía estar a punto de hacer cincuenta años, estaba sentado detrás del escritorio, escribiendo algo en el ordenador. Su cabello era de un color rubio oscuro y parecía no haber dormido mucho esta noche. Las paredes estaban pintadas de un color rojo oscuro y colgaban cuadros que suponía eran de artistas famosos.
- Sentaos. - pidió el Sr Rogers aunque me parecía más bien una orden. Andrew y yo nos sentamos en las sillas que había delante del escritorio. Y no fue hasta que nos sentamos que el Sr Rogers apartó la vista de su ordenador. - Buenas, yo soy Zachary Rogers. - nos dio un apretón de manos a los dos y le volvió a sentar.
- Agente Green y mi compañera Agente Lewis. - nos presentó Andrew.
- Pedí que vinieran los dos así no tendría que contarlo todo dos veces, soy un hombre ocupado. La primera amenaza llegó en octubre. No le hice caso ya que pensé que era una broma de mi hijo Robert. No sería la primera vez que lo hacía. Pero empezaron a llegar más amenazas y por eso decidí llamar a la policía.
- ¿Las amenazas llegaban por carta, SMS...? - pregunté. Si se mandaban electrónicamente quizá podríamos encontrar quién lo había mandado.
- Por correo electrónico. Iré a buscar a mis hijos y si quieren pueden echar un vistazo a mi correo.
- Vale, gracias. - el Sr Rogers abandonó el estudio - Andrew, tú siempre eras el mejor con ordenadores, ¿crees que podrás descubrir quién lo hizo?
- No creo que encuentre nada que la policía no haya encontrado ya, pero lo puedo intentar. - los dos nos levantamos y Andrew se sentó en la silla del Sr Rogers. Yo apoyé mi mano sobre la mesa y miré lo que Andrew hacía por encima de su hombro. - Los mensajes fueron mandados todos desde un cibercafé aquí en Londres pero se hizo desde un ordenador público y según la página web del café, no piden documentación a quien sea que lo use. Además ni el nombre del correo ni nada deja ninguna pista sobre quién podría ser. La persona abre una pestaña de incógnito aunque esto no significa que no se pueda conseguir lo que hizo durante su media hora. - dijo al cabo de unos minutos. Y justo cuando terminó de hablar de hablar, entró el Sr Rogers seguido de sus dos hijos. Ariana era un poco más alta que yo, rubia y con ojos azules. Llevaba puesto una minifalda gris a pesar del frío que hacia fuera, unas medias negras, una camisa blanca y unos tacones negros que la hacían casi más alta que su padre. Su hermano era más bajito y también tenía el pelo rubio.
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Agente Lewis
AdventurePrimera historia de la triología "Agente encubierto". Sofia Lewis es una agente secreta de 15 años que hasta ahora había entrenado para ser espía oficial de la MI5. Por fin lo ha logrado y le han dado un trabajo como guardaespaldas/agente encubierto...
