7. LA AMENAZADORA CITA
- Un café por favor. - le pedí a la dependienta de Starbucks sacando mi cartera.
- ¿Expresso, expresso macchiato, café cortado, café con leche, café americano, café latte, café mocha, o frapuccino de café? - ¿Pero cuántos tipos de café había? Mi problema era que no sabía qué era cada cosa así que me decidí por el único del que me acordaba. El frapuccino.
- El frapuccino, por favor. - dije como si supiera del que hablaba. La dependienta apuntó mi nombre en un vaso de plástico.
Cuando Alice había pedido también fuimos a recoger nuestras bebidas y a sentarnos en una mesa.
- ¿Qué es un frapuccino? - le pregunté dando un pequeño trago de mi café.
- Es café helado. - contestó.
- Ah... ¿y por qué no se llama café helado?
- Ay, no se. - respondió mi amiga - ¿Para ser originales? - nos habíamos sentado en una mesa apartada, donde no se nos veía mucho pero todavía podíamos vigilar la puerta y la mayoría de las mesas del local. Cada vez que se abría la puerta, miraba por si era Ari. Los viernes por la tarde no había clase en el internado y por eso podía pasarme la tarde vigilando a Ari y a Matt, de quién todavía no me fiaba. Ari lo perdonó el primer día después de las vacaciones pero no se podía decir lo mismo de Julian y de mí. Zoe y los demás, como no sabían lo que realmente había pasado, no desconfiaban de él. Ariana me había mandado un mensaje hacía diez minutos diciendo que ya salía de casa.
- Cuéntame, ¿cómo fue tu semana? - pregunté.
- Bien, no sé. Samantha no es muy popular y no habla con mucha gente. - Samantha era la chica a quién Alice tenía que vigilar. Según lo que me había contado, ni su padre ni su madre habían recibido ninguna amenaza, al contrario del Señor Rogers, pero eran muy sobre protectores y decidieron contratar a Alice como guardaespaldas. - Me da un poco de pena, es simpática lo único es que es un poco tímida. Me recuerda a ti cuando no estás, ya sabes, haciendo lo que hacemos. - asentí para hacerle saber que la había entendido. Si no estaba actuando, yo podía ser una persona muy tímida. Era un poco raro teniendo en cuenta que actuando como si fuera otra persona podía ser diferente de cómo era en realidad. Alice tenía la teoría que algún día, después de tanto actuar como una persona extrovertida terminaría siéndolo.
Mi atención fue llamada por el irritante sonido de la campana de la puerta que sonaba cada vez que alguien entraba o salía de la cafetería. Mis sospechas se vieron confirmadas cuando Ari y Matt entraron hablando animadamente. Alice debió de notar mi repentino cambio de humor porque se giró para ver qué pasaba.
- Así que ella es Ari y él es Matt. - dijo en voz baja cuando se giró. A Alice le había contado toda la historia. Era mi mejor amiga y le confiaría mi vida. En mi opinión si le confiaría mi vida, también podía confiar en que no diría nada acerca de mi caso. - Tienes razón, hace cara de chico malo. - solté una risilla. Siempre me hacía gracia cuando Alice nombraba a un chico como "chico malo". De reojo observé cómo Ari y su cita se acercaban a la dependienta.
De vez en cuando iba desviando la mirada hacia ellos. No podía pasarme todo el rato con los ojos clavados en mis compañeros de clase ya que eso quedaría como a acosadora y además no los había saludado, lo que quería decir que se suponía que todavía no los había visto. Aunque mi excusa de por si acaso era "no los quería interrumpir". Era simple y además me parecía creíble.
- Buenas, guapura. - dijo de repente alguien a nuestro lado. Estaba tan concentrada en lo que Alice me contaba de su semana y en vigilar a esos dos que no me había dado cuenta que alguien se había acercado. Pero por suerte el cumplido no iba dirigido hacia mí. Si no fuese así, me hubiera ruborizado mucho. Y el rubor era algo que no podía quitar actuando.
ESTÁS LEYENDO
Agente Lewis
AdventurePrimera historia de la triología "Agente encubierto". Sofia Lewis es una agente secreta de 15 años que hasta ahora había entrenado para ser espía oficial de la MI5. Por fin lo ha logrado y le han dado un trabajo como guardaespaldas/agente encubierto...
