XIV

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- ¿Te estabas cogiendo a mi maestra? -fueron las primeras palabras en salir de la boca de Hannah al ver a Derek con Jennifer, su maestra de literatura.

-Hannah... -empezó a decir Derek, pero no sabía qué decirle. Hannah le miraba como si hubiera hecho algo horrible.

-Comprendo que te afecte -dijo Jennifer con una voz que Hannah calificó como falsamente tolerante -debe de ser raro, siendo que yo soy tu maestra...

-No -rió Hannah sin humor -lo que me molesta es que no me caes bien y no te alejaste de Derek cuando tan amablemente te lo pedí.

-Hannah, no le hables así a Jennifer.

- ¿Si quiera sabes lo que pasó? ¡Scott casi muere de culpabilidad! ¡Literalmente! Dios, ¿cómo puedes ser tan egoísta? Una llamada, una llamada solamente. Pero no, preferiste tirarte a esta puta.

- ¿No estarás celosa, cierto? -preguntó Jennifer con ese mismo tono de voz. Hannah casi le gruñe.

-Quisieras, cariño -volteó a ver a Derek -quería arreglar las cosas después de haberte casi perdido la otra noche. ¿Pero ahora? Por mí puedes pudrirte en el infierno, yo me voy de aquí.

🌙🌙🌙🌙🌙

Hannah caminaba tímidamente detrás de Scott. Estaban en el hospital, habían ido a llevarle a la madre del chico su almuerzo y Hannah lo había seguido como un perrito faldero. Scott notaba raro el comportamiento de la chica, quien no parecía querer dejarlo solo ningún momento, pero sabía que en parte era porque había estado evitando a Stiles. Stiles le había contado como la chica parecía alejarse después de la noche en el motel. Scott sospechaba que era por cómo habían terminado acurrucados ambos en un solo asiento en el autobús; pero desde ese momento Hannah evitaba a Stiles a toca costa, tomando a Scott como excusa.

-Me muero de hambre -fue lo primero que dijo Melissa al verlos, y al notar la presencia de la chica, añadió alegre -Oh, hola Hannah -se quedó estática un minuto y después se lanzó a abrazar a ambos chicos -Lo siento, lo siento. Gracias por traerme la cena.

Hannah se sintió rara después de ese abrazo, pero lo disimuló perfectamente como si nada hubiera pasado. Probablemente nunca lo admitiría, pero ese breve abrazo que le había dado la madre de Scott había sido más contacto que el que ella mantenía con su propia madre. Hannah podía considerar que lo había escondido bien, pero Melissa podía ver a través de ella, y solo veía a una chica asustada que no había sido abrazada en mucho tiempo.

- ¿Todo bien? -preguntó Scott.

- ¿Salvo por la mitad de las víctimas de un choque de 10 autos que se desviaron del centro, y que el jefe de emergencias no responde? Sí, todo bien.

- ¿Puedo ayudar en algo? -se ofreció Hannah al instante.

-No lo creo, cariño. Pero gracias.

- ¿Cómo que no responde? -dijo el chico, extrañado.

-Nadie puede ubicarlo. Así que debemos esperar al médico de guardia.

- ¿Señorita? -dijo una señora herida interrumpiéndolos.

- ¿Sí?

-Disculpe, ¿podría darme algo para el dolor?

-Lo siento, lo sé. Pero si le doy algo podría complicar las cosas, así que... Debemos esperar a los médicos, ¿sí? -Melissa llevó a la paciente al otro lado de la habitación a sentarla.

Running /Teen WolfDonde viven las historias. Descúbrelo ahora