*Estel*
Nat se acerca a abrazar al padrino y Will también, puedo notar como los ojos del castaño no dejan de buscar a su princesa entre la multitud. Mientras a varios metros del centro neurálgico Os a mi costado me estrecha pasando un brazo por mi hombro, me aprieta contra sí comprimiendo me el aire en los pulmones, no se da cuenta de su fuerza por su euforia que subió a causa de los numerosos brindis de líquido espumoso que llevamos consecutivos ensalzando y agasajando a los nuevos esposos.
Después de todo estamos en una boda medio Osada, el alcohol debe correr a raudales como marca la tradición. Yo también lo hago, brindo y vitoreo al nuevo matrimonio, sin despegar la vista del hombre que me roba la cordura, Os reclama mi atención con bromas y me sujeta con manos de plomo manteniendo me pegada a su corpulenta figura.
Tras unos minutos de locura transitoria, veo aTheo abandonar su posición alejando se de los novios para que sean felicitados de nuevo por el resto de los invitados, se aproxima a mi sector con la armadura de brillante caballero al rescate de su Osada princesa, me sonrío ante la distorsionada realidad de mi imaginación pues Theo es más un toro que viene a envestir al capote que zarandea mi compañero.
- Os será mejor que mantengas las distancias sobre mi novia si quieres que nos llevemos bien.- Brama con la máxima calma que le asiste en ese momento.
El osado más grandullón levanta una ceja sorprendido y frunce el ceño, enfocándome sus iris miel para corroborar la información, automáticamente suelta su férreo agarre.
- Es cierto.-Confirmo para que tome en serio las palabras de Theo. Os es conocedor de nuestra gran amistad pero también conoce perfectamente el rol mujeriego del pequeño de los Eaton, por lo que entiendo que dude de tal afirmación.
Encojo mis hombros en señal de disculpa por no haber se lo comunicado antes. Mientras Theo se desliza por detrás de mi espalda y me estrecha entre sus seguros y cálidos brazos, me dejo envolver por la capa de confort que anhelaba.
Os mira a Theo esta vez pesando a quién dice ser mi novio, con balanza microscópica, miligramo a miligramo.
- Espero des la talla o te las veras conmigo.- sentencia sorprendiéndome por completo. Su reto es de lo más contundente. Siempre me pareció un Osado tranquilo y prudente, pero no duda en dar la cara por sus amigos, agradezco su intento de protegerme, dándole una mirada de complicidad.
- Tranquilo Os, eso no pasara.- lo enfrenta Theo elevándose cuan alto es, hasta enderezar su columna en una perfecta vertical, informando le que no se arruga.
- Así lo espero.- Dice algo más relajado Os tras escuchar las palabra de Theo pero sin abandonar su semblante serio que contrasta con el que hace apenas unos minutos bromeaba. El grandullón voltea lentamente y se aleja hacia un grupo de Osados que queda a un costado nuestro, mientras me dedica un pequeño guiño de ojos asegurándose así que todo está bien y sigue el curso correcto. Le sonrío levemente a modo de despedida por cantar le la caña al guapo osado que llevo a mi espalda.
Theo ignora al Osado grandullón una vez queda fuera de nuestro radio de acción, disipando toda la tensión creada hace unos instantes, noto su respiración en mi cuello cuando me besa desde la nuca en una pequeña cadena de besos que me estremecen. Me mira de costado separándose un poquito de mí y centra la atención en el lateral de mi rostro, sus manos se enlazan tranquilas sobre mi vientre, reposando con suavidad sobre este.
- ¿Te gustó el discurso?- Me dice en un susurro cambiando totalmente de tema.
Su voz grave y sexy se cuela a través de mis entrañas al notar sus labios acariciar mi sensible piel cerca de mi oreja.
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Sé Valiente
RomanceAviso: Spin- Off de "Nat la perfección Divergente" Estel luchó con garras y dientes para conseguir su objetivo, convertirse en miembro de pleno derecho de su facción elegida: Osadía. En ella encontró la amistad y el amor, pero tras un año de adapta...
