Epílogo

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Siempre he oido decir que la ciudad del amor se llama París,nunca la he visitado pero si puedo jurar que aunque la ciudad de Ottawa-Canadá no es calificada como la más hermosa, elegante y espectacular por contar con no sé cuantos monumentos famosos y admirados del mundo sí que sé que para mi, a pesar de que carezca de todas esas estancias que son sólo superficiales, es mi ciudad particular del amor.

Viví, volví a vivir de verdad con él aquellos días en Canadá, me volví a entregar, a sentir, a ser libre, a ser yo sin miedo ni temor, sin pensar en nada más y lo mejor sin amargarme, volviendo a ser feliz, a sonreir sin un motivo concreto, a sonreir simplemente porque me sentía feliz, porque me sentía bien haciéndolo, porque me sentía bien verlo a él sonriendo junto a mi.

Le mostré su sueño a traves de mis palabras, tuve la oportunidad de contarle como era cada detalle de nuestro paraiso, decirle como nevaba mientras nosotros corríamos bajo una ténue lluvia, como era todo a nuestro alrededor cuando nos besábamos, como era el cielo, el suelo, los árboles y algo tan insignificante como una simple flor. No solo volví a vivir sino que también aprendí. Chris me enseñaba día a día que tenía que aprovechar, que disfrutar todo lo que observaba, que tenía que ver todo ya que dentro de ese todo puede que algo sea único, algo que jamás podría volver a observar. Me enseñó a buscar la belleza en unos insignificantes helechos como en la de una noche llena de brillantes estrellas.

-Mi madre de pequeño me decía que mirar mucho al cielo hacía que te salieran pecas – me dijo una noche mientras yo seguía su consejo de observar los detalles de lo más insignificante.

-Quizás por eso yo no tengo -bromeé recostándome en su pecho.

-Yo tampoco pero hasta ahora me doy cuenta que me lo decía para que no dejara de mirarlo, sabía que no dejaría de hacerlo hasta que me saliera una peca para ver si era cierto pero ¿sabes qué? - aguardaba a que continuara – Me cansé muy rápido esperando a que me saliera una y ahora mira... ni siquiera recuerdo...

-Bueno... te prometo que yo si esperaré por los dos hasta que me salga alguna y si es así te lo comunicaré.

Y en respuesta de agradecimiento me besó. Como él solo sabía besar, con delicadeza, con ternura de buscar mis labios, besando cada parte de mi rostro en el camino.

Cada detalle, cada palabra, frase y acciones contadas son recuerdos que día a día abundan mi mente, recuerdos que jamás se irán de mi, de mi vida. No hubo un momento en que no derramara lágrimas de nostalgia cuando escribía, plasmaba cada sentimiento y recordaba cada palabra y frase que provacaban los síntomas que tantas veces he nombrado y que, para mi sorpresa todavía sigo sintiendo levemente a pesar del paso del tiempo.

Hoy, ahora, cinco años después todo ha cambiado.

Hoy, ahora, un nuevo 31 de diciembre sé que si todo cambió no fue del todo para mal como yo una vez crei. Nuestro amor fue único, intenso y apasionado pero sobre todo fue un amor verdadero. Si un día como hoy y siendo las horas donde hace cinco años yo me encontraba con Chris en una cama dándome cuenta de que lo amaba de verdad sigo estando viva y sigo sintiendo esa nostalgia, ese cariño y ese recuerdo que estará guardado para siempre en mi alma dentro de una caja blindada para que nunca jamás sea modificado a pesar de yo saber que eso no ocurrirá es porque realmente hicimos las cosas bien.

Nunca se me hubiera pasado por la cabeza hacer esto sino sintiera que es la única manera para darme cuenta de que ya lo entendí y la verdad es que no me equivoqué. Plasmar cada recuerdo de sus palabras, escribir sus frases, que siempre estuvieron divagando por mi mente y sobre todo expresar mínimamente lo que sentía ha sido el mejor remedio para ya asentir firmemente que si hace exactamente dos años Chris y yo decidimos separarnos fue para bien y que si nuestra historia de amor no duró toda la vida no quiere decir que no haya sido la más pura y la más bonita en la que los dos éramos correspondidos y en la que los dos nos quisimos de verdad.

Amor CiegoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora