¿Por qué Usui tenía que ser tan desagradable a veces?
Me fui yo sola al bar, pero no al que solíamos ir, sino a otro. Aún no había superado todo aquello que pasó allí.
Pero antes de llegar a ningún sitio alguien gritó mi nombre. Me giré y vi a Manu. Por un momento había pensado que sería Usui, pero claro, su ego de macho alfa no le hubiera permitido seguirme para pedirme perdón.
- Coco, espera -finalmente me alcanzó-. Tú y yo tenemos que hablar, vamos a un sitio que conozco.
Nos fuimos en la moto de Manu (acababa de descubrir que tenía moto). Me llevó a un mirador de la ciudad. Aparcó la moto y caminamos unos metros hasta un banco que estaba situado frente a unas vistas espectaculares.
-Vamos a hablar sobre Usui -me dijo sentándose en el banco.
-No voy a malgastar mi tiempo hablando de una persona que no vale la pena -dije abrazando bien fuerte mi orgullo.
-Vale, y ahora, cuando dejes toda esa mierda hípster de lado y seas sincera contigo misma, podremos empezar a hablar. Y lo primero que has de admitir es que te mola.
-Eso es mentira -me giré violentamente para mirarle a la cara.
-Mentira es lo único que está saliendo por tu boca. ¿Sabes cómo sé que te gusta? -Pregunta retórica, pero contesté negando con la cabeza- Porque las bromas que te hace él y las que te hago yo son iguales. La diferencia es que las mías te las tomas a la ligera, me contestas y te ríes pero las suyas te las tomas muy a pecho -esta última parte me la dijo mirándome a la cara.
-¿A lo que me ha dicho hace un rato le llamas broma? -pregunté indignadísima y herida.
-No, no hablaba de ese caso. Pero eso solo confirma lo que yo digo. Porque si no te gustara le habrías ignorado o le hubieras contestado y dejado por el suelo, porque te hubiera dado igual. Pero no. Te has ofendido, le has insultado sin mucho ingenio por tu parte y te has ido corriendo como una niñita de parvulario. Y ahí es donde quería ir yo... Me parece genial que te mole el chulito cabrón, pero no se lo demuestres porque le estás dando un poder que no debería tener. Si sabe que te gusta se aprovechará, te usará como a un juguete, y luego pasa lo que pasa. Que tú acabas con el corazón roto y echándole la culpa a él, pero en realidad la culpa será tuya.
-¿Dónde intentas llegar?
-A que no quiero que te hagan daño. Y si sigues así tiene toda la pinta de acabar mal para ti. Y se lo que me dirás de "es él, que va detrás mío, solo me presta atención a mí" bla, bla, bla -lo dijo poniendo voz de chica-. Pero una cosa es que se haya fijado en ti y otra cuanto tiempo le durará la tontería. Sin ofender. Te diría que te olvidaras de él y te buscases otro tío porque hay muchos peces en el mar, pero sé que no me harás caso.
-Alan no está mal -le interrumpí pensando en nuestro nuevo profesor de inglés.
-He dicho que te busques otro pez del mar, no que te busques un tiburón aún más grande que el que ya tienes. Eres muy masoquista, ¿eh? -yo me reí por el comentario- Ya veo que sí. Vale, prefiero que te quedes con Usui a que te metas en un pozo de mierda con Alan. Ya no es solo la edad o que es el tipo de tío que liga con sus alumnas, que ya es preocupante. Es que como te pille el colegio ambos os metéis en un lío, que como alguien se entere de la relación te van a hacer bullying seguro y que si la cosa acaba mal y nadie se entera, seguirá siendo tu profe el resto del curso. Por no decir que tus notas pueden resentirse para mal.
-Vale, vale, mensaje captado. Pero puedo usar a Alan para poner celoso a Usui. ¿No?
-Coco... Ten cuidado con Alan porque quien juega con fuego se acaba quemando. Mi consejo personal, como tío, si quieres tener a Usui comiendo de tu mano, es que te hagas la dura. Hará lo que sea por conseguirte, es el típico tío acostumbrado a que le vayan detrás y probablemente lo que le haya gustado de ti es que no le hacías ni puto caso. No eres la típica tía, Coco, empieza a asumir que llamarás la atención de los chicos.
Nos quedamos mirando al horizonte mientras dejábamos que esa última reflexión de Manu fuese calando. Si me paraba a pensarlo, tenía razón. Ya me había dado cuenta de que había unos cuantos chicos echándome miraditas por los pasillos y me habían llegado ciertos rumores de que les gustaba a algunos. Aunque claramente el único que se atrevía a hacer algo al respecto era Usui. Sin embargo, Manu tenía razón en todo todito lo que había dicho.
-Creo que va siendo hora de volver.
-No, vamos a quedarnos un rato más. Se está bien aquí. Alejados de la ciudad, se ve el mar, el viento refrescante, los pajaritos cantando. ¿No te parece como muy idílico?
-Sí, solo falta el mantel de picnic y la cestita con el almuerzo, no te jode.
Esperé a que se levantara porque técnicamente su comentario sarcástico indicaba que no estaba de acuerdo conmigo. Pero no, no se levantó. Se quedó sentado a mi lado en silencio y yo disfruté de ese rato que pasamos juntos. Tranquilamente, apreciando la preocupación y los consejos de mi mejor amigo.
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Se llamaba Usui
RomanceUns vez conocí a un chico muy especial. Él cambió mi vida por completo. Fue mi primer y único amor, y no le he vuelto a ver. Pero si queréis, os puedo contar nuestra historia. Él se llamaba Usui...
