V

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Edward entra por la cocina y pasa por mi lado, después se apoya relajadamente en la cocina.

- Ah, bien, estás aquí. Por la mañana vamos a ir a casa de los Denali, quiero que conozcan a Karenina.

- ¿Qué? No- salta Edward.

- ¿Por qué no?- pregunto yo encarándolo, Le echo una mirada mortal, aunque no se si el sabe interpretarla.

- Eso ¿Por qué no Edward?- pregunta Emmett.- No tendrás miedo de que le hagan daño a Karenina ¿no?- dice mientras yo lo miro ahora a él frunciendo el ceño.

- ¿Es eso? ¿Edward?- le pregunto yo mirándolo a él. Después me giro hacia Carlisle- ¿Hay algún peligro?

- No, no. Sabes que te protegeremos. Edward solo está siendo paranoico.- yo asiento- Edward puedes acompañarnos si quieres.

- Iré con vosotros- dice Edward con decisión.

- ¿Para que queréis que conozca a los Denali?- pregunto.

- Puede que ellos sepan más de mestizos que nosotros y uno de ellos puede detectar los poderes de los otros. Queremos saber si sabes todos los poderes que posees.

- Está bien, me parecen buenas razones. Además es emocionante conocer a más vampiros.

- La primera persona que conozco que se emociona por conocer vampiros- dice Jasper. Yo le doy una sonrisa picara.

- Bueno como quedan algunas horas para que amanezca voy a estrenar el ordenador que me habéis regalado- digo mientras me froto las manos y sonrió. Después Carlisle asiente y me voy hacia las escaleras. Después las subo lentamente mientas escucho el murmullo de su conversación. Cuando entro en mi habitación beso la palma de mi mano y después la pongo encima de la foto de mis padres y yo de bebé. Para estar mas cómoda decido ponerme el pijama de pelo gris que me regalo mi madre de una tienda muy cara, dejo la ropa en la cesta de la ropa sucia del baño y me lavo la cara y los dientes. Después de todo esto cojo la caja con el portátil y lo abro. Es simplemente precioso. Una maravilla de la tecnología. La lluvia dejo de caer hará algún tiempo y para cuando termino de personalizar el ordenador ya ha amanecido. Bajo en pijama y me encuentro a algunos de camino a la cocina. Después me choco con Emmett.

- Cuidado mestiza- me dice separándome de él y analizando mi pijama.

- Tu eres el vampiro no yo, ten más cuidado.

- ¿Y ese pijama?- pregunta con una sonrisa graciosa. Yo ruedo mis ojos azules y lo esquivo, mientras bufo.

Entro en la cocina y veo a Esme haciendo ya algunas cosillas aquí y allá.

- Buenos días- canturrea sin girarse. Después se gira y me pone delante y baso lleno con liquido rosa y una pajita de líneas rosa y blancas- Pensé que te apetecería algo para coger fuerzas. Es una batido de fresa y frutos del bosque.

Le doy un sorbo y mi lengua se deleita con cada sabor.

- Es fantástico. Gracias.- después le regalo mi mejor sonrisa.- Oye, Esme me preguntaba si podría ir hoy a correr yo sola, ya sabes para estar en forma y hacer un poco de ejercicio.

- Sí, claro, ya sabrás el camino.

- Sí. Siempre he tenido muy buen sentido de la orientación.

Me termino el batido y subo corriendo a la habitación a prepararme. Cojo un nuevo conjunto de ropa deportiva. Mayas de licra negras hasta la pantorrilla con líneas amarillas a cada lado de mi pierna, mis deportes, un top amarrillo suave y una sudadera celeste. Me recojo el pelo en un moño de bailarina. Por último cojo el móvil (ya cargado) y los cascos. Bajo las escaleras corriendo, grito un adiós mientras salgo por la puerta principal. Bajo las escaleras de la entrada y caliento un poco. Después comienzo a correr y cuando paso por la puerta del garaje saludo a Emmet, Jasper, Alice y Rosalie, con la mano.

DULCE TENTACIÓN [EDWARD CULLEN]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora