Fallecí y volví a vivir en un instante al ver que no estabas.
Mi paranoia explotó.
En un momento de macabra lucidez, imaginé que mientras dormía, te habían desconectado, evitando así el altercado que sabían, tendrían que enfrentar conmigo.
Corrí a las escaleras, y con indecible desespero pregunté por ti en recepción.
No sabían nada.
No tenían respuesta para mí.
Miré al costado exaltado y preocupado.
Te vi.
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SAM ©
PoetrySam tiene secretos. ¡Oh, cuantos secretos! Sam habla con las flores, les cuenta su tormento. Pinta sus colores en un lienzo imaginario. Entre pinceladas, susurra comentarios. "Tú los mataste" "Mereces morir" "Lo siento". "No deberías vivir". Sam ama...
