CAPÍTULO DOS

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Apenas despertaba y veía borroso todo, y a decir verdad me dolía horrible la cabeza.

—¿Qué es lo que me ha pasado? ¿a caso me han intentado matar pero por milagro sigo vivo y ahora vengo a salvar el mundo?—dije sentándome y abriendo poco a poco los ojos.

—Está vivo, y al parecer aún tiene su carácter de payaso. Se nota que no le ha pasado nada. —Le dijo Connor avisándole al chico que hace unas horas había separado a Allison y a la otra chica. Abrí bien los ojos y me fijé en todas las personas que me rodeaban.

Después recordé lo que me pasó.

El golpe que recibí por parte de Allison no fue nada bonito. Era demasiado ruda.

Cuando la vi no pude evitar hacer un comentario...

—O tal vez estoy en el infierno, para encontrarme con semejante Diablo.

Estaba casi seguro de que me daría otro buen golpe, pero en vez de esto, habló.

—¿Lo ven? sigue vivo, y como él dice, aún tiene su carácter de perdedor. Ahora puedo largarme de aquí. —Dijo Allison a punto de irse, pero el chico que estaba junto a Connor y Allison la detuvo.

—Tú no vas a ninguna parte hasta que le pidas perdón a ese chico. Mierda, Alli, ¡Pudiste haberlo matado!—dijo el chico. Estaba hablando en serio, pero a la vez no. Ni lo conocía y ya me empezaba a caer bien.

Mentira, se veía tan rudo como la chica, que me empezaba a asustar.

El chico era alto, muy alto. Era de piel morena, nada que ver a la de Allison.
Su cabello... ¿Cuál? Estaba a rapa y apenas me daba cuenta de ello. Tenía todo su brazo izquierdo lleno de tatuajes, lo que le hacía ver que era un patea culos muy rudo.

Aunque estaba de suerte de que él no me hiciera nada pensando que si estaba así era porque le había hecho algo a su...¿novia?

—Por dios Matthew, eres un exagerado—dijo Allison mientras se cruzaba de brazos. Al parecer era de acción retardada porque después dijo—, y no me llames Alli.

—¿Qué te hizo para que le golpearas así?—preguntó Connor a Allison mirándome con una cara de "espero no hayas hecho ninguna estupidez".

¿Cómo podrían pensar que yo le había hecho algo a esa chica tan ruda?

—Me llamó "malhumorada". —Contestó ella encogiendo los hombros.

—¿Es en serio Allison? definitivamente no nos vamos hasta que le pidas perdón a ese pobre chico. —Dijo el mismo chico de hace rato, apoyándome.

Tal vez no era su novio y era su ¿padre?

No lo creo, al parecer era como de unos pocos años mayor que ella, pero vaya que lo parecía.

—Está todo tonto, para mí que si le pido perdón ni siquiera lo notará.

Después de un buen rato sin que yo hablara le dije:

—Según mi corazón, exige una disculpa de tu parte. —Hablé mirando hacia arriba para no ver su segura cara de enojo.

—¡Lo siento! lo hice con toda la intención del mundo y me importa una mierda si me perdonas o no. —Dijo Allison mostrando enfado.

Qué exasperante.

—Mi corazón dice que no le gusta que le griten y...—Decía mientras estaba volteando hacia arriba, pero cuando vi cómo el chico me fulminaba con la mirada mejor no terminé la frase que estaba apunto de volverla loca—. Perdonada.

30 Cosas de un perdedor Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora